ALERTA EN LA ZONA SUR: EL SISTEMA PAMPAHASI CUENTA CON AGUA PARA SOLO 2.5 MESES ANTE LA AMENAZA INMINENTE DE UN "SÚPER NIÑO"

La innecesaria polémica abierta por el Interventor de EPSAS, respecto a la declaratoria de Alerta Roja por parte del Alcalde de la ciudad de La Paz, muestra ante la opinión pública una mezquindad absurda que impide mecanismos de coordinación y comunicación por el bien común.

Por: José María Herbas Postigo / Investigador y Consultor en Agua y Medio Ambiente

LA PAZ.— Un riguroso balance hídrico ejecutado sobre el Sistema de Agua Potable Pampahasi enciende las alarmas de la administración pública y de la ciudadanía de la Zona Sur de la sede de Gobierno. Con una población que ya ronda los 350,000 habitantes, los modelos matemáticos y técnicos revelan una realidad cruda y de urgente atención: al ritmo de consumo actual y sin medidas inmediatas de contingencia, las reservas reales de la represa alcanzarán de forma estricta para 76.8 días (aproximadamente 2.5 meses) de operación continua.

La situación se torna extremadamente crítica si se cruza con las proyecciones meteorológicas globales para este año. Científicos y especialistas internacionales en climatología advierten que el fenómeno de El Niño alcanzará una magnitud histórica, catalogado ya como un "Súper Niño", con anomalías térmicas en el Océano Pacífico ecuatorial que podrían dispararse en La Paz hasta 3.1 grados centígrados por encima de lo normal.

Este calentamiento extraordinario del océano altera los patrones de circulación atmosférica globales, lo que para el occidente y el altiplano boliviano se traduce de forma casi lineal en dos fenómenos devastadores: una dramática reducción del régimen de lluvias estacionales y un alza severa en las temperaturas promedio. Esta pinza climática atenta de forma directa contra los sistemas de almacenamiento de agua, reduciendo las tasas de recarga natural y acelerando el estrés hídrico de la urbe paceña. Las autoridades advierten que, en este escenario, las medidas de alerta temprana no deben ser descuidadas ni minimizadas: es imperativo comprender que conviene prevenir antes que lamentar.

La procedencia de los datos: La radiografía técnica de la reserva

Para entender la fragilidad del suministro en la Zona Sur, es indispensable visibilizar la procedencia y el desglose de la información matemática que sustenta esta investigación –Comunicado de EPSAS 10 de agosto 2026-. El cálculo técnico parte de un dato oficial y exacto: una Reserva Bruta Inicial de 8,193,000 metros cúbicos (m³) en los embalses principales del sistema Pampahasi.

Sin embargo, el error más común en la percepción ciudadana —y en la planificación superficial— es asumir que el 100% de ese volumen llegará a las viviendas. La ingeniería hidráulica exige la aplicación de factores de descuento por pérdidas técnicas, físicas y ambientales, los cuales reducen sustancialmente la disponibilidad real a través de las siguientes etapas:

  1. Agua Muerta (Descuento mínimo del 10%): De la reserva bruta, se deben restar automáticamente 819,300 m³. Este volumen corresponde al "agua muerta" o volumen de fondo de la represa, compuesto por lodos, sedimentos pesados, materia orgánica y niveles tan bajos que físicamente no pueden ser extraídos por las obras de toma ni procesados por los sistemas de potabilización sin dañar severamente la infraestructura. El volumen remanente tras este paso cae a 7,373,700 m³.
  2. Evaporación Térmica (Descuento mínimo del 10%): A causa de la intensa radiación solar de la altura y las elevadas temperaturas proyectadas por el fenómeno de El Niño (3.1 °C sobre el promedio), la atmósfera reclama su cuota. Se calcula una pérdida directa por evaporación de 737,370 m³. Este descuento reduce la reserva útil disponible a 6,636,330 m³.
  3. Pérdidas en la Red de Distribución (Descuento mínimo del 30%): Este es, sin duda, el impacto técnico más severo que sufre el sistema antes de llegar al consumidor. Debido a fugas invisibles en las tuberías subterráneas, obsolescencia de la red hidrosanitaria, presiones mal reguladas y conexiones clandestinas, se pierden silenciosamente 1,990,899 m³ en el trayecto de transporte.

Tras aplicar rigurosamente este balance de pérdidas consecutivas, la verdad matemática sale a la luz: la Reserva Neta Útil Disponible para el consumo de la población es de apenas 4,645,431 m³. En términos prácticos, solo el 56.7% del agua reservada actualmente en las tres represas principales del sistema (Ajuankota, Alto Hampaturi y Hampaturi) es la que efectivamente se puede aprovechar para la vida diaria de los habitantes de la ladera Este y Zona Sur de la ciudad de La Paz, hasta llegar a Palca y Mecapaca.

Oferta vs. Demanda: El límite exacto de los 76 días

El Sistema Pampahasi opera actualmente con un caudal de producción constante a la salida de su planta de tratamiento de 700 litros por segundo. Al extrapolar esta cifra al comportamiento diario, el volumen de salida es el siguiente:

  • Cada minuto, la planta entrega 42,000 litros.
  • Cada hora, el volumen asciende a 2,520,000 litros.
  • En el transcurso de un día completo (86,400 segundos), la producción total obligatoria de salida es de 60,480,000 litros, lo que equivale exactamente a 60,480 metros cúbicos diarios (m³/día).

Al cruzar la demanda operativa de la planta (60,480 m³/día) con la reserva neta útil calculada en la investigación (4,645,431 m³), la ecuación es fulminante: el sistema dispone de exactamente 76.8 días de autonomía. Bajo este esquema inercial, el consumo promedio por habitante se sitúa hoy en 150 o más litros diarios por persona, una cifra insostenible en un contexto de sequía inminente provocada por el cambio climático.

Dos caminos: Consumo inercial vs. Consumo eficiente

La investigación plantea un escenario comparativo que demuestra el impacto que tiene la conducta de la población en la duración de las reservas:

  • Escenario Actual (Sin campaña de concienciación): Manteniendo el patrón de uso derrochador de 200 litros por persona/día, el suministro se cortará abruptamente al cabo de 2.5 meses. La represa se vaciará por completo antes del inicio del próximo ciclo regular de lluvias, forzando a la ciudad a racionamientos extremos de emergencia.
  • Escenario Eficiente (Con campaña de uso racional): Si la población adopta un modelo de consumo eficiente y consciente de 80 y 100 litros diarios por persona, la demanda total requerida para abastecer a los 350,000 habitantes de la Zona Sur se reduciría a 52,500 m³/día (52.5 millones de litros diarios).

Este cambio de comportamiento genera un beneficio matemático doble e inmediato. Primero, aliviando la presión de salida de la planta de 60,480 m³ a 52,500 m³, se produce un excedente preventivo de 7,980 m³ diarios que se queda resguardado en los embalses. Segundo, y más importante, al desacelerar el ritmo de vaciado, la autonomía del sistema Pampahasi se extiende de manera automática de 76.8 días a 88.5 días. La ciudadanía gana, por simple conciencia, casi medio mes extra de agua garantizada, un tiempo de oro para que las autoridades gestionen obras de interconexión o esperen las primeras precipitaciones, si es que se presentan en el mejor de los casos.

Conciencia ciudadana: Recomendaciones prácticas para el hogar

Para consolidar la meta del consumo eficiente (80 litros por persona al día) y estirar la vida de la represa, la Unidad de Datos propone una guía de acción inmediata para implementar en los hogares de la Zona Sur:

  1. Duchas controladas (Ahorro de hasta 40 litros por día): Reducir el tiempo en la ducha a un máximo de 5 minutos y cerrar la llave mientras se aplica el jabón o el champú. Una ducha abierta de manera ininterrumpida consume hasta 20 litros por minuto.
  2. Monitoreo físico de fugas domésticas (Ahorro de hasta 30 litros por día): Un inodoro con una fuga leve que gotea las 24 horas del día puede desperdiciar cientos de litros semanales sin que los habitantes lo noten. Revisar los empaques es una prioridad matemática.
  3. Reciclaje del agua de lavado (Ahorro de hasta 25 litros por día): El agua sobrante del ciclo de enjuague de la lavadora de ropa debe ser recolectada en baldes para utilizarla posteriormente en la limpieza de pisos o para descargar las cisternas de los baños.
  4. Higiene dental y afeitado consciente (Ahorro de hasta 12 litros por día): Utilizar un vaso con agua para el cepillado de dientes en lugar de dejar el grifo corriendo de forma continua mientras se realiza la limpieza.
  5. Lavado de vehículos y aceras (Ahorro de hasta 60 litros por evento): Queda estrictamente prohibido el uso de mangueras de agua potable para limpiar vehículos o fachadas; estas actividades deben realizarse exclusivamente con baldes de agua reciclada.

Conclusión: El agua del futuro se defiende hoy

La crisis climática actual, exacerbada por las preocupantes anomalías de un "Súper Niño" de hasta 3.1 °C, nos enseña que el acceso al agua potable ya no puede ser visto como un recurso infinito o un servicio garantizado por inercia. Las declaratorias de emergencia, campañas de uso responsable del agua no sobran. Los datos técnicos de esta investigación demuestran que las pérdidas físicas y ambientales devoran casi la mitad de lo que almacenamos, dejando un margen operativo sumamente estrecho.

Las represas de la cuenca Hampaturi tiene un reloj de arena activado y el tiempo corre en contra de la Zona Sur. Modificar los hábitos cotidianos de consumo no es un sacrificio abstracto, es una necesidad de supervivencia urbana basada en datos duros. La solución estructural tomará más tiempo e inversión en redes de distribución para frenar el 30% de fugas, pero la solución inmediata está en las manos, los grifos y la conciencia de cada uno de los habitantes. Reaccionar antes de ver los grifos secos es la única diferencia entre una transición ordenada y una crisis humanitaria.