China ha hecho conocer a traves de su portavoz, el derecho de mantener relaciones económicas con Irán
Ante presiones de EEUU e Israel, China defiende su derecho a mantener relaciones económicas con Irán
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China reafirmó
este domingo su derecho a mantener una cooperación económica “legítima” con
Irán, en respuesta a informes sobre un acuerdo entre el presidente
estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu
para limitar las exportaciones de crudo iraní al gigante asiático.
En un comunicado, la Cancillería china criticó un reporte
del portal Axios el cual reveló que, durante una reunión en la Casa Blanca el
miércoles, ambos líderes acordaron intensificar la “presión máxima” sobre
Teherán, centrada especialmente en las ventas de petróleo a China. Según el
medio, más del 80 por ciento de las exportaciones petroleras iraníes tienen
como destino a China, lo que convierte a Pekín en actor clave en cualquier
estrategia de asfixia económica contra la República Islámica.
China ha reafirmado su determinación de adoptar medidas
“necesarias” para salvaguardar los derechos legítimos de sus empresas y
ciudadanos. La postura fue expresada por el portavoz del Ministerio de
Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, durante una rueda de prensa celebrada
en la capital china.
Ante estas maniobras, China respondió con firmeza que “la
cooperación normal entre países, llevada a cabo en el marco del derecho
internacional, es razonable y legítima, y debe ser respetada y protegida”.
“Es totalmente legítimo y razonable que los países mantengan
una cooperación normal con Irán dentro del marco del derecho internacional”,
afirmó Jiakun en su intervención. En ese sentido. China reiteró su oposición a
las sanciones unilaterales e ilegales, señalando que carecen de fundamento en
el derecho internacional y no cuentan con la autorización del Consejo de
Seguridad de la ONU.
El objetivo de Washington sería presionar a Irán para que
haga concesiones en su programa nuclear, en momentos en que ambas partes se
preparan para celebrar el martes en Ginebra la segunda ronda de negociaciones
indirectas. En ese sentido, fuentes estadounidenses indicaron que Trump,
mediante una orden ejecutiva firmada hace 10 días, podría imponer aranceles del
25 % a productos chinos como represalia por su comercio con Irán, mientras que
Pekín ha dejado claro que no cederá a presiones externas en materia energética.
El portavoz chino instó a Estados Unidos a abandonar su
“errónea práctica” de recurrir de forma reiterada a medidas punitivas. Este
paquete de medidas previstas por EE.UU. representa el cuarto conjunto de
sanciones del Tesoro estadounidense contra refinerías chinas desde el regreso
de Donald Trump a la presidencia.
Como mayor socio comercial y principal comprador de petróleo
de Irán, China ha reiterado que su relación energética con Teherán se ajusta al
derecho internacional y responde a necesidades estratégicas de seguridad
energética, rechazando cualquier intento de injerencia unilateral. En este
contexto, Irán y China han reafirmado su compromiso de profundizar lazos
bilaterales mediante la plena implementación de su acuerdo estratégico de 25
años, resistiendo conjuntamente lo que ambos gobiernos califican como
“unilateralismo” estadounidense.

