La ruta está ubicada en el nevado Chacaltaya, frente al imponente Huayna Potosí, cuya cima alcanza los 6.094 metros de altitud.
Ascensos a gran altura, entre acueductos de agua glaciar cautivan a turistas en Bolivia
La ruta está ubicada en el nevado Chacaltaya, frente al
imponente Huayna Potosí, cuya cima alcanza los 6.094 metros de altitud.
El sendero es angosto y no apto para personas con vértigo,
por lo que algunos visitantes se paralizan por el miedo a caer al vacío y requieren
asistencia para descender.
Ascenso a casi 5 mil metros entre acueductos de agua glaciar
cautiva a turistas en Bolivia
Un ascenso a casi 5.000 metros sobre el nivel del mar entre
acueductos que transportan agua glaciar se ha convertido en uno de los
atractivos turísticos que cautiva a visitantes extranjeros y locales en
Bolivia, en una ruta ubicada en el nevado Chacaltaya, frente al imponente
Huayna Potosí, cuya cima alcanza los 6.094 metros de altitud.
El recorrido comienza a los 4.600 metros y culmina a 4.900
metros en la cristalina Laguna Canadá. El guía turístico boliviano Gustavo
Cárdenas califica el ascenso como de "dificultad media", aunque
advierte que el trayecto no está exento de riesgos.
El sendero es angosto y no apto para personas con vértigo.
Según Cárdenas, algunos visitantes se paralizan por el miedo a caer al vacío y
requieren asistencia para descender. En ciertos tramos empinados hay barandas y
cables metálicos que sirven de apoyo, pero la mayor parte del camino carece de
instalaciones, por lo que los excursionistas avanzan al borde de abismos de
hasta 100 metros.
Uno de los principales retos es la altitud. La falta de
oxígeno a casi 5.000 metros exige aclimatación previa o una buena condición
física. De acuerdo con el guía, quienes más dificultades presentan son los
extranjeros que viven a nivel del mar o bolivianos provenientes del oriente del
país, región caracterizada por su baja altitud.
El trayecto tiene una extensión aproximada de tres
kilómetros y sigue los acueductos que conducen el agua proveniente del deshielo
glaciar hacia las comunidades que dependen de este recurso. Durante las
primeras horas del día el caudal es reducido, pero después del mediodía, tras
la exposición al sol, el volumen aumenta y ya no es posible caminar libremente
por el acueducto, obligando a los senderistas a desplazarse por un estrecho
camino junto al precipicio.
Antes de iniciar la caminata, el tour incluye una visita
histórica y cultural al cementerio de Milluni, conocido como el “cementerio más
alto del mundo”. En este camposanto reposan mineros que murieron en la masacre
de San Juan el 24 de mayo de 1965.
Los mineros de Milluni, asentados en las faldas del
Chacaltaya, se declararon en huelga contra el Gobierno de René Barrientos por
considerar excesivos los cobros vinculados a su labor minera. Un grupo de
militares fue enviado para levantar la protesta y se produjo una gran cantidad
de muertes, aunque nunca se precisó un número exacto.
Las tumbas están orientadas hacia el este, en dirección a la
salida del sol, conforme a la tradición de la etnia aimara, y se encuentran a
espaldas del Huayna Potosí. Actualmente el lugar forma parte del circuito de
turismo histórico.
El atractivo natural del recorrido contrasta con la
situación de los glaciares bolivianos. Según estudios de la Universidad Mayor
de San Andrés, Bolivia ha perdido el 57 % de su superficie glaciar en los
últimos 50 años y conserva 247 kilómetros de glaciares. Además, cada mes se
deshiela aproximadamente un metro debido al impacto del cambio climático.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación
y la Agricultura (FAO) alertó recientemente que los glaciares del país
“agonizan” y advirtió que, de mantenerse esta tendencia, algunos nevados
podrían desaparecer por completo en 20 años, con graves consecuencias para las
poblaciones que se abastecen del agua que estos generan
Fuente:
-
eldeber.com.bo

