Samuel Doria Medina
Autoridades y dirigentes señalan que petición de Doria Medina confirma el boicot económico que sufrió el gobierno de Arce
El Ejecutivo y organizaciones sociales denunciaron en
diversas ocasiones que el bloqueo legislativo fue una maniobra política
orquestada entre el evismo y la vieja derecha, sin importar la economía ni las
necesidades del pueblo.
El asedio a la aprobación de créditos internacionales por
parte de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) fue una acción política
deliberada, sin importar los intereses del país. Así lo confirmó, el empresario
Samuel Doria Medina, al solicitar ahora la aprobación de esos mismos créditos.
El excandidato presidencial pidió mediante sus redes
sociales que la ALP apruebe los créditos internacionales bajo el argumento de
que son esenciales para que el próximo gobierno.
“Están pendientes de aprobación nueve créditos por un total
de 481,5 millones de dólares. Los actuales diputados harían un bien al país si
los aprobaran y dejaran listos para el próximo gobierno”, indicó en su cuenta
de X.
La declaración de Doria Medina no solo confirma el uso
político del bloqueo, sino también la doble moral de quienes lo impulsaron.
“Todos tenemos que poner nuestro grano de arena. Que los
diputados se despidan con una buena actuación”, agregó el excandidato
presidencial, pese a que durante más de dos años la oposición en el Legislativo
—de la que forma parte— se negó a aprobar los créditos gestionados por el
gobierno de Luis Arce para proyectos que hubieran dinamizado la economía y
asegurado la compra oportuna de combustible.
La administración del presidente Arce pidió en reiteradas
oportunidades la aprobación de esos recursos y no solo enfrentó —según sus
propias denuncias— una oposición legislativa férrea, sino una guerra total:
política, económica, mediática y legislativa.
A ellos se sumaron diversas organizaciones sociales que
denunciaron que la falta de aprobación de créditos por más de $us 1.600
millones no fue casualidad, sino parte de una asfixia orquestada con apoyo de
sectores conservadores que impulsaron una ola especulativa, en busca de generar
caos económico y desgaste al actual Gobierno.
Los recursos bloqueados estaban destinados a proyectos clave
como carreteras, puentes, ampliación del Teleférico y la construcción del
Parque Lineal Metropolitano. Sólo en créditos para infraestructura vial y
resiliencia climática se tienen detenidos $us 438,5 millones, con impacto
directo en regiones como La Paz y Cochabamba. La demora ha paralizado obras y
afectado la reactivación económica.
Entre los proyectos frenados está el préstamo de $us 176 millones de la CAF para la doble vía Caracollo–Colomi; $us 118,5 millones para la Resiliencia Climática que incluye el puente Guanay; $us 62 millones para la Línea Café del Teleférico y $us 30 millones del BID para el Parque Lineal Metropolitano. Todos permanecen archivados por decisión política, no técnica ni legal.
Con sus declaraciones, Doria Medina no solo reveló el
trasfondo del sabotaje legislativo, sino que evidenció el nivel de mezquindad
política que ha primado por encima del bienestar ciudadano. La oposición, que
durante años negó los créditos a Arce, ahora los pide con urgencia para el
próximo gobierno, en un claro intento por capitalizar electoralmente lo que
antes bloquearon a costa del pueblo boliviano./AEP

