Rodrigo Paz y Edman Lara
Binomio Paz-Lara levanta preocupación por crecientes contradicciones y desacuerdos de cara a un posible gobierno
Distintos actores políticos advirtieron que el binomio
presidencial Paz–Lara representa un riesgo de inestabilidad para el país debido
a contradicciones internas y a la demagogia derivada de promesas electorales
imposibles de cumplir. La alerta surge tras las declaraciones del candidato a
vicepresidente Edmand Lara, quien cuestionó la presencia de operadores de
Samuel Doria Medina y Marcelo Claure, insinuando incluso la posibilidad de
retirar su apoyo a Rodrigo Paz en la segunda vuelta electoral.
Lara había cuestionado la presencia de Gabriel Espinoza,
asesor de Doria Medina, y Dardo Gómez García, aliado empresarial de Marcelo
Claure, calificándolos de oportunistas y advirtiendo que podrían retirar su
apoyo a Paz de continuar esta intención. Al mismo tiempo habían surgido
contradicciones entre los candidatos del binomio del PDC sobre la promesa de
elevar la renta dignidad de 350 a 2.000 bolivianos y recientemente la oferta de
Edmand Lara de otorgar una casa de dos pisos para todos los bolivianos.
Desde Santa Cruz, el secretario general del Partido
Demócrata Cristiano (PDC), Alaín Rivero, instó a Lara a dejar de lado disputas
personales y concentrarse en el proyecto electoral. “Lo único que se busca es
dar gobernabilidad a Rodrigo Paz para tener un gobierno fuerte e impulsar
políticas de Estado”, afirmó. Rivero agregó que Bolivia necesita superar odios
y rencores, promoviendo reconciliación e integración nacional, y exhortó a Lara
a evitar susceptibilidades que puedan afectar la campaña.
El exvocero de la alianza Libre, Thomas Monasterio, sostuvo
que “ya no es un binomio, sino una bomba de tiempo”, debido a que Lara “no
puede ni gobernarse a sí mismo” y porque detrás del equipo están actores
políticos como Evo Morales y Samuel Doria Medina, quienes, según él, “manejan
los hilos a través de operadores y pactos oscuros”.
Monasterio afirmó que la presencia de estos empresarios
demuestra que el binomio actúa más como una comparsa que como un equipo
político sólido, y advirtió que su estrategia podría “hundir a Bolivia”. En
esta misma línea, el diputado electo por la alianza Paz–Lara, Germain
Caballero, señaló que la tensión generada por Lara evidencia la influencia de
Doria Medina y Claure en la transición, buscando asegurar el control de
recursos estratégicos como el litio mediante personas de confianza en la
comisión de transición.
Rolando Pacheco, diputado electo por Alianza Popular,
criticó la inmadurez del binomio, destacando que incluso antes de ganar la
segunda vuelta ya se encuentran en disputas internas. “Ni entre ellos se
entienden”, afirmó, y añadió que las advertencias de Lara sobre Paz reflejan
debilidad y posibles intenciones de cuoteo de cargos ministeriales.
Por su parte, Ramiro Venegas, diputado del MAS, recordó que
la crisis interna del binomio se profundiza con la intervención de Doria
Medina, quien, según él, busca generar expectativas imposibles de cumplir en un
país con dificultades económicas y rechazando cualquier acuerdo que implique
impunidad.
El exdiputado Amílcar Barral coincidió en que las acciones
de Lara podrían perjudicar la percepción de cambio que motivó el voto
ciudadano. “No se puede sonar populista ofreciendo bonos que el país no puede
pagar. Bolivia necesita esperanza, no promesas imposibles”, afirmó a la red
DTV.
La polémica se profundizó con la reunión entre el presidente Luis Arce y Rodrigo Paz en Casa Grande del Pueblo, celebrada antes de la convocatoria formal del Tribunal Supremo Electoral para la segunda vuelta, programada para el 19 de octubre.
El asesor económico de Doria Medina señaló que en el
encuentro con Luis Arce abordaron temas de transición ordenada y acceso a
información económica crítica. Por su parte, Jorge Tuto Quiroga, candidato
presidencial por la alianza Libre, enfatizó que la transición debe realizarse
únicamente con el gobierno electo tras la segunda vuelta y no políticos que
siguen siendo candidatos.

