¡Carajo! La historia de siempre: Bolivia castigada por otra derrota ante una de las débiles selecciones sudamericanas: 2-0
Son 50, 70 o más años
que Bolivia saborea sorbo a sorbo al final del partido derrotas de todo calibre. Lo del 93
solo es la regla que confirma la excepción, porque mientras Bolivia siga con gobiernos mediocres que no
tienen políticas deportivas, ni dirigentes con espíritu de patria que le digan
al poder lo que se debe hacer, la cantaleta de las derrotas puede seguir por
otros 50 años o hasta el infinito
y más allá.
¡Mierda que duele un
gol y otro gol contra nuestro pórtico!. Cada perforada de nuestra valla es como
una puñalada en seco en el lugar más sensible del corazón y eso ocurre en pleno
Siglo XXI, cuando hay formas de desarrollar el país y -por
ende el deporte- en otro level. Con otra tecnología, con otros marcos ideológicos de creatividad y desarrollo
deportivo.
Toda la prensa deportiva nacional alentó la posibilidad de
un empate ante Venezuela, pero
transcurrido el partido otra vez tenemos que bajar a la dura realidad, asimilando el amargo y
repudiable sabor de otra derrota que nos
deja fuera de un nuevo mundial.
Como lo dijo algún escritor ¡los pueblos sufren porque tienen vocación perdedora!
Ojalan no aparezcan mañana algunos cronistas deportivos que todavía
digan que “matemáticamente aún tenemos posibilidades de ir al mundial”.
Pamplinas, patrañas y verborrea de quinta para sostener los auspicios del programa radial de 30
minutos y un juego de ilusiones frente a más de 10 millones de bolivianos
ilusos y desprevenidos.
Hay que decirlo con absoluta claridad: Bolivia no
clasificará en los próximos 30 años o 50 años, sino tiene dirigentes políticos que se den
cuenta que para tener futbol de calidad hay que tener un país de calidad. No solo mirar el desarrollo del deporte, sino el desarrollo del país en su conjunto. Mejor comida y sobre todo comida con más calidad en minerales y vitaminas que permita a nuestros seleccionados aguantar
digna y soberanamente un partido de miserables 90 minutos, sin sacar la lengua. No se avanzará sino hay directores técnicos que sean verdaderos
estrategas del futbol, con posibilidades de romper el esquema de juego del
adversario por muy Argentina que este sea. Es una pena que políticos y dirigentes
deportivos sigan vendiendo humo, hablando de desarrollo del país y del fútbol sobre todo de cara al tiempo electoral.
Hace falta mucho para salir a otro país y pensar “de verdad” que podemos ganar. Eso algún día será resultado de un mejor país
con una mejor educación y una mejor alimentación para toda la gente. Pero ante
todo formando en el propio territorio jugadores que usen sus neuronas con más velocidad y no pifien goles frente al golero
adversario porque se carece de consistencia emocional.
¡Duele la derrota y cabrea arrastrar estas penurias!. Hasta da pena izar la bandera en estadios que solo serán
testigos de otra nueva humillación.
El asunto no es solo tener ganas de ganar, es ante todo construir condiciones materiales para desarrollar el fútbol. Buena comida, buena educación y producto de todo eso huevos para "entrar a ganar" e ideas de mayor calidad en nuestros jugadores. Esa es tarea no solo de los gobiernos, dirigentes y jugadores, desde luego sino de todos los bolivianos en cada rincon del país.
Grover Cardozo

