Una movilización de la COB. Foto: APG
COB observa contradicciones en convocatoria al diálogo y acusa improvisación del Gobierno
La Central Obrera Boliviana rechaza un “diálogo mediático” y
ratifica protestas contra el Decreto Supremo 5503.
La Central Obrera Boliviana (COB) salió al paso de las
versiones oficiales sobre un supuesto diálogo inmediato con el Gobierno en
torno al Decreto Supremo 5503 y aseguró que, al terminar el martes, no recibió
ninguna convocatoria formal para una reunión presuntamente prevista para este
miércoles.
En un pronunciamiento, la organización sindical cuestionó la
seriedad del Ejecutivo y advirtió que no participará en encuentros “mediáticos
ni improvisados” sobre una norma que ha generado alta conflictividad social.
“No hemos recibido ninguna invitación formal para asistir a
un diálogo convocado por el Órgano Ejecutivo para el día 31 de diciembre de
2025”, sostiene la COB, al remarcar que no existió una comunicación
institucional verificable dirigida a la principal organización matriz de los
trabajadores del país.
Diálogo
Para la organización matriz de los trabajadores, intentar
instalar ante la opinión pública la idea de una convocatoria inexistente
vulnera el respeto mínimo que debe existir en un proceso de diálogo real.
El pronunciamiento también denuncia contradicciones en las
fechas difundidas por autoridades gubernamentales. Mientras públicamente se
habló de una reunión inmediata, en redes sociales comenzó a circular una nota
atribuida al Ministerio de la Presidencia que convoca a un diálogo para el 5 de
enero de 2026, situación que, según la COB, evidencia desorden, improvisación y
falta de coherencia en el manejo del conflicto.
“No se puede hablar de transparencia cuando se comunica una
fecha ante cámaras y otra por notas que circulan fuera de la vía formal”,
advierte la Central Obrera, que considera que estos mensajes contradictorios
buscan confundir tanto al movimiento obrero como a la ciudadanía.
En el documento, la COB también recuerda el trato recibido
en una reunión previa con el presidente del Estado, realizada el 23 de
diciembre en la Casa Grande del Pueblo.
Según la dirigencia de la COB, en ese encuentro se
impusieron restricciones y controles considerados humillantes, como la
prohibición de ingresar con celulares y requisas a los dirigentes sindicales,
lo que contrasta, en su criterio, contrasta con el actual discurso
gubernamental de “diálogo abierto y transparente”.
“No nos prestaremos a montajes ni a convocatorias mediáticas
sin respaldo formal, sin agenda clara y sin respeto a la representación
sindical”, enfatizó la COB, al ratificar que continuará acatando las
determinaciones orgánicas de sus sectores mientras no exista una convocatoria
seria y coherente.
La Central Obrera Boliviana instó al Gobierno a abandonar la
improvisación, unificar criterios y respetar a las organizaciones sociales si
realmente busca soluciones al conflicto generado por el Decreto 5503.
Al mismo tiempo, convocó al pueblo boliviano a mantenerse
alerta y unido, reafirmando que la defensa de los derechos laborales se
sostiene en la organización y la lucha colectiva.

