Nicolas Maduro, presidente secuestrado de Venezuela y Lula
Coherencia en la política: Lula ratifica solidaridad con Cuba y exige respeto a soberanía de Venezuela
Ante militantes y dirigentes históricos del PT, Lula sostuvo que Cuba es víctima de una “masacre alimentada por la especulación estadounidense” y cuestionó las medidas de Washington para restringir el acceso de la isla al petróleo. “Nuestro país se solidariza con el pueblo cubano. Nosotros, como partido, tenemos que encontrar la manera de ayudar”, afirmó.
El jefe de Estado también abordó la situación en Venezuela,
enfatizando que solo su pueblo debe decidir su destino sin injerencias
extranjeras. Denunció el ataque ordenado por la Casa Blanca el pasado 3 de
enero, que derivó en el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro
y la primera dama Cilia Flores, actualmente prisioneros en EE.UU. Lula reafirmó
que la resolución de problemas internos no corresponde a Washington ni a
intereses externos.
En su intervención, reivindicó la soberanía de Brasil y
criticó las presiones estadounidenses para limitar el comercio de minerales
estratégicos con China. «Queremos trabajar con todos, pero no queremos dueño ni
volver a ser colonizados», dijo y defendió una política exterior independiente
que priorice la cooperación respetuosa y el desarrollo de un orden mundial
multipolar.
El posicionamiento de Lula refuerza el comunicado del PT que
tilda de «criminal» el bloqueo de más de 65 años contra la isla. La
organización abogó por el fin de las sanciones y la plena reintegración de Cuba
a la economía mundial. El partido reafirmó su compromiso con la
autodeterminación y la defensa de la Revolución cubana ante las acciones
unilaterales de asfixia económica de la Administración Trump.
Finalmente, Lula da Silva recordó que la solidaridad
internacionalista es la herramienta clave para enfrentar el intervencionismo en
América Latina.
La movilización del PT en favor de Cuba y Venezuela marca
una postura de principios en la región. Con este discurso, Brasil se consolida
como un defensor de la justicia social y la independencia política frente a las
amenazas imperiales.
Durante su intervención, Lula destacó los logros económicos
de su gobierno, con avances en el valor de la moneda nacional, en la fuerza laboral
y el poder del salario.
“Presten atención a lo que hemos logrado: la inflación
acumulada más baja en cuatro años en la historia de Brasil. La mayor población
económicamente activa en la historia de Brasil, el mejor desempeño en la bolsa
de valores. El mayor aumento continuo del salario mínimo en la historia. El
mayor aumento de la masa salarial total en la historia de este país, la mayor
producción agrícola en la historia del país”, afirmó.
También abordó el contexto electoral. “Vamos a tener
elecciones ahora. No podemos controlar el paso del tiempo, pero la vejez solo
llega cuando no tenemos una causa, cuando no tenemos una razón, una motivación.
Necesitamos encontrar motivación cada día, para ayudar a alguien que necesita
más que tú, para visitar a alguien enfermo en tu calle, en tu edificio, para
preguntarle si necesita algo. El mundo necesita mucha pasión y mucho amor, y no
mentiras”, dijo.

