El cartel de una cadena de comida en La Paz que cerró por falta de insumos. Foto: RRSS
Conflictos paralizan 80.000 negocios gastronómicos y afectan a 240.000 trabajadores en La Paz
La Federación de Propietarios de
Discotecas, Locales y Ramas Afines en el Expendio de Alimentos de La Paz estimó
que alrededor de 80.000 negocios del sector gastronómico se encuentran
paralizados debido a los conflictos sociales y los problemas de abastecimiento
que afectan al departamento. Según la organización, la situación repercute en
aproximadamente 240.000 trabajadores.
Restaurantes, pensiones, bares,
cafeterías, discotecas, comedores populares y otros emprendimientos vinculados
al expendio de alimentos reportan dificultades para operar por la falta de
insumos y combustibles, en medio de más de un mes de movilizaciones y bloqueos.
“Varios lugares están cerrando,
generando un desempleo de más de 240.000 personas, entre cocineros, garzones,
meseras, personal de limpieza, trabajadores de seguridad y otros vinculados al
rubro gastronómico”, señaló el secretario ejecutivo de la Federación, Juan
Carlos Callejas, en declaraciones a Unitel.
El dirigente indicó que en el
departamento existen cerca de 100.000 actividades económicas relacionadas con
el sector y sostuvo que el 80% de ellas suspendió sus operaciones debido a la
conflictividad.
“Es una preocupación. Por
ejemplo, son más de 30 días en el casco viejo, en plaza Murillo, que estamos
cercados por la Policía y todas las actividades económicas están cerradas”,
afirmó.
Callejas pidió a las autoridades
atender la situación del sector y recordó que la actividad gastronómica genera
empleo para miles de familias en el departamento.
Asimismo, anunció que la
Federación solicitará medidas de alivio tributario y que mantiene
conversaciones con la Alcaldía de La Paz para ampliar los plazos de pago de
patentes y otras obligaciones municipales.
Respecto a las pérdidas
económicas, el representante señaló que no existe una cuantificación general
debido a las características de cada negocio; sin embargo, aseguró que los
establecimientos afectados registran importantes perjuicios económicos.
“No se puede cuantificar las
pérdidas. Una pensión con diez mesas trabaja diferente y un local de eventos
tiene otra forma de operación. Pero tenemos aproximadamente 240.000 empleados
que no trabajan y el 80% de las actividades están paralizadas”, manifestó.
El dirigente agregó que varios
negocios enfrentan dificultades para cubrir alquileres, créditos bancarios,
salarios y la compra de insumos, debido a la interrupción de rutas de
abastecimiento y al incremento de precios de algunos productos.
También indicó que algunos
propietarios analizan trasladar sus inversiones a otros departamentos ante la persistencia
de los conflictos.
En las últimas semanas, varios
negocios de comida suspendieron temporalmente sus actividades por la escasez de
determinados productos, entre ellos carne de pollo, uno de los principales
insumos utilizados por el sector.

