Diputados sanciona la abrogación de la Ley 1720 y remite la norma al Ejecutivo para su promulgación
La Cámara de Diputados sancionó este miércoles, por más de
dos tercios de voto, la abrogación de la Ley 1720 de conversión de tierras,
aunque introdujo algunas modificaciones al texto original aprobado previamente
en el Senado. La norma fue remitida al Órgano Ejecutivo para su promulgación,
en medio de un clima de tensión social y presión de organizaciones campesinas e
indígenas que exigían su eliminación definitiva.
La sesión legislativa estuvo marcada por un amplio debate
entre oficialismo y oposición, así como por posiciones encontradas respecto al
impacto de la ley en la seguridad jurídica de la tierra y en el modelo
productivo del país. Finalmente, la mayoría parlamentaria respaldó la
abrogación argumentando que la normativa generaba preocupación en comunidades
rurales por una posible afectación a territorios campesinos e indígenas.
Durante las últimas semanas, distintas organizaciones
sociales protagonizaron marchas, cabildos y anuncios de bloqueos en varios
departamentos del país, especialmente en La Paz, Pando y Beni. Los sectores
movilizados sostenían que la Ley 1720 podía abrir paso a procesos de
concentración de tierras y favorecer a grandes actores agroindustriales,
debilitando el control comunitario sobre territorios productivos.
La presión social se intensificó luego de reuniones entre
dirigentes campesinos y autoridades nacionales, en las que se planteó la
necesidad de revisar la norma para evitar mayores conflictos. Algunos
representantes del sector rural advirtieron incluso con radicalizar las medidas
de presión si la Asamblea Legislativa no avanzaba con la abrogación.
Desde el Legislativo, parlamentarios que apoyaron la medida
afirmaron que la decisión busca “garantizar la tranquilidad de las comunidades”
y evitar interpretaciones que puedan afectar la propiedad colectiva o la
vocación productiva de determinadas regiones. Sin embargo, sectores opositores
y algunos analistas expresaron preocupación por las consecuencias económicas y
jurídicas de dejar sin efecto la normativa.
El senador Branko Marinkovic, por ejemplo, calificó la
decisión como “inaceptable” y señaló que podría generar incertidumbre para
inversiones vinculadas al sector agropecuario. Otros legisladores señalaron que
el debate sobre el acceso, distribución y uso de la tierra continuará siendo
uno de los temas más sensibles dentro de la agenda política nacional.
Con la sanción en Diputados, el proyecto queda ahora en
manos del Ejecutivo, que deberá definir su promulgación oficial en los próximos
días. Mientras tanto, organizaciones sociales se mantienen en estado de
vigilancia para verificar el cumplimiento de los compromisos asumidos por las
autoridades.

