El desabastecimiento de diésel se agrava: filas interminables y caos en surtidores del eje central
La escasez de diésel en Bolivia se ha convertido en una crisis persistente que golpea con fuerza al eje central del país. En La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, la escena se repite: largas filas de vehículos —algunos esperando desde la madrugada o incluso días— intentan abastecerse sin certeza de cuándo llegará el combustible.
El transporte de productos y pasajeros en todo el territorio nacional se ve severamente afectado por esta situación que se arrastra desde hace meses, sin señales claras de solución. En las principales ciudades, las colas de vehículos en las estaciones de servicio se extienden por varias cuadras, generando no solo molestia sino también un impacto económico considerable.
En La Paz, particularmente en la zona de la avenida Montes, al norte de la ciudad, no se observaban filas de transporte pesado. Sin embargo, esto no responde a una mejora, sino a la ausencia total de diésel en las estaciones del área. Los operadores indicaron que no tienen información sobre cuándo llegará este combustible, aunque anticiparon que la gasolina podría estar disponible desde las 08:00 del viernes. Esta expectativa movilizó a varios conductores, que comenzaron a formar filas desde la noche anterior.
Según los testimonios de los propios usuarios, el tiempo de espera para cargar gasolina puede alcanzar entre tres y cuatro horas, dificultando seriamente las actividades cotidianas y el trabajo de quienes dependen de sus vehículos.
En Santa Cruz, la situación es igualmente crítica. En la estación de servicio ubicada en la avenida Cristo Redentor, entre el sexto y séptimo anillo, una interminable fila de cisternas, camiones, flotas, tráilers y vehículos cargados con alimentos y otros productos ha permanecido durante varios días, esperando que llegue el diésel. La congestión alcanza incluso vías cercanas como las avenidas Banzer, Beni y Alemania, creando un verdadero embotellamiento en la zona.
Cochabamba tampoco escapa a esta crisis. Conductores reportan que deben pernoctar dentro de sus vehículos hasta por dos días, aguardando el arribo de combustible a los surtidores. En la estación ubicada en la avenida 6 de Agosto, cerca del aeropuerto, se observaron dos extensas filas: una de vehículos livianos esperando gasolina y otra de transporte pesado en busca de diésel.
Frente a esta situación, los transportistas del departamento cochabambino se declararon en emergencia y anunciaron posibles movilizaciones para exigir una respuesta urgente por parte del Gobierno.
La falta de suministro no solo paraliza sectores clave de la economía, sino que también genera un clima de creciente tensión social. Mientras las filas se alargan y las esperas se vuelven más insoportables, la población aún no tiene respuestas claras sobre cuándo se normalizará el abastecimiento.

