El candidato de extrema derecha, José Antonio Kast, (d) y Jeannette Jara, aspirante de la coalición gobernante de izquierda (i). COMPOSICIÓN OPINIÓN
Elecciones en Chile: entre el retorno del pinochetismo y la continuidad de la izquierda
Con la ultraderecha (pinochetismo) envalentonada como favorita, Chile elige hoy a
presidente. Los chilenos votan en una segunda vuelta para elegir al máximo
dirigente del país con un candidato de extrema derecha, José Antonio Kast.
Los chilenos van a las urnas este domingo, en un país polarizado
entre el candidato más a la derecha desde el fin de la dictadura de Augusto
Pinochet hace 35 años. José Antonio Kast aventaja por un margen en las
encuestas de opinión a Jeannette Jara, candidata de la coalición gobernante de
izquierda y miembro del Partido Comunista. El ganador de las elecciones asumirá
el cargo el 11 de marzo de 2026.
Los sondeos señalan como favorito a Kast, abogado de 59
años, devoto católico y padre de nueve hijos, que promete deportar a casi
340.000 migrantes sin papeles, la mayoría venezolanos, y atacar de frente la
criminalidad. "El país se cae a pedazos", repite Kast una y otra vez
en su tercer intento de llegar a la presidencia como candidato del Partido
Republicano, que fundó hace cinco años, porque la derecha tradicional le
parecía muy blanda.
SEGUIDOR DE PINOCHET FRENTE A COMUNISTA MODERADA
Kast, que apoyó a la dictadura militar y aseguró que, si
estuviera vivo, Pinochet votaría por él, nació en una familia de inmigrantes
alemanes. Su padre, miembro del Partido Nazi de Baviera, se mudó a Chile
después de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente fundó una fábrica de
carne y embutidos.
Su rival es la comunista moderada Jeannette Jara, una
abogada de 51 años de origen humilde, exministra de Trabajo, que promete subir
el sueldo mínimo y defender las pensiones. En la primera vuelta, celebrada el
16 de noviembre, Jara se alzó con casi el 27 % de los votos. Kast quedó segundo
con el 24 %, pero ha logrado movilizar a su favor a los votantes de los otros
candidatos de la derecha.
La candidata se dirige a sus seguidores con un gesto
extendiendo la mano desde el atril. La candidata se dirige a sus seguidores con
un gesto extendiendo la mano desde el atril.
LA INSEGURIDAD, EN EL CENTRO DE LA CAMPAÑA
El tema de la delincuencia ha dominado la campaña electoral,
a pesar de que Chile es uno de los países más seguros de América Latina. Kast
prometió "seguridad" en su cierre de campaña. La migración también ha
cobrado protagonismo en la agenda política, impulsada por la afluencia de
personas que huyen de la violencia y la pobreza desde Venezuela. Los migrantes
representan actualmente aproximadamente el 10% de la población chilena.
Expertos señalan sin embargo que la percepción del miedo en
Chile es mucho mayor de lo que indican las cifras reales de criminalidad.
"Lo importante, más que los beneficios sociales, es el trabajo, la
seguridad. Que la gente pueda salir de su casa sin tener miedo y regresar en la
noche y no pensar que en las esquinas le va a pasar algo", dijo a la AFP
Úrsula Villalobos, una ama de casa de 44 años que votará a Kast. "Hay que
tomar medidas un poco extremas al principio para después lograr un país
tranquilo", añade.
El denominado estallido social "fue muy largo y muy
traumático", lo que sumado a la crisis por la pandemia produjo "un
movimiento al conservadurismo", explica la politóloga Claudia Heiss a la
misma agencia. Hay además cinco millones de nuevos votantes debido al
restablecimiento del sufragio obligatorio "con una inclinación muy marcada
a la derecha y a la ultraderecha", apuntó.

