Empresarios rechazan ser responsabilizados por crisis derivadas de malas gestiones

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) reafirmó la importancia del diálogo con el Gobierno central como una vía eficaz para resolver diferencias, aunque rechazó cualquier intento de responsabilizar al sector privado por la crisis económica.

Giovanni Ortuño Camacho fue reelegido como presidente de la CEPB y, en su discurso, reconoció los desafíos actuales, pero asumió el cargo con la convicción de contribuir a la construcción de soluciones.

“No permitiremos que se vulneren nuestros derechos ni que se culpe al sector privado por la crisis”, afirmó Ortuño, subrayando que el empresariado no puede ser obligado a resolver problemas derivados de una mala gestión estatal ni a pagar las consecuencias de decisiones políticas erradas.

Desafíos económicos

Ortuño advirtió que el sector empresarial enfrenta una de las situaciones más difíciles de las últimas décadas, con una crisis que ha escalado hasta convertirse en una amenaza real para la estabilidad de las empresas y, por ende, de la economía nacional.

Entre los principales problemas que afectan al sector, mencionó la escasez de divisas, el desabastecimiento de combustibles, la falta de insumos, las restricciones al comercio y la producción, la inseguridad jurídica, el aumento de conflictos sociales y la ausencia de políticas efectivas para impulsar un crecimiento económico sostenible.

Neutralidad electoral y rol del empresariado

En el contexto electoral, Ortuño enfatizó que la CEPB no apoyará, rechazará ni establecerá alianzas con ningún candidato. Sin embargo, buscará diálogo con todos los postulantes para incluir las demandas del sector privado en las propuestas del próximo gobierno.

“El sistema político ha demostrado ser ineficaz en la gestión de la crisis y en la búsqueda de soluciones sostenibles. Es momento de que la sociedad civil y el empresariado asuman un papel más protagónico”, afirmó.

Concluyó su discurso llamando a la unidad, la estrategia y una visión de país que permita exigir mayor responsabilidad y compromiso de la clase política con el desarrollo de Bolivia.