Evo Morales dobla su apuesta contra el presidente Arce en Bolivia: “La lucha va a continuar”, señaló en las últimas horas
Fernando Molina/El País/El trágico desenlace de una protesta
contra la exclusión de Evo Morales de las elecciones generales de agosto, con
un saldo de cuatro policías y un campesino muertos, ha puesto al expresidente
boliviano contra las cuerdas. Se ha convertido en el peor villano de las redes
sociales. Además, los partidos de derecha e izquierda que participan en los
comicios se reunieron en una “cumbre” con el presidente Luis Arce y
representantes de todos los poderes estatales para ratificar que las elecciones
se realizarán sin el líder cocalero. Fiel a su estilo, Morales ha subido la
apuesta. “La única lucha que se pierde es la que uno abandona”, dijo en la
radio cocalera Kawsachun Coca. “La lucha va a continuar, porque hay una
decisión del movimiento indígena y sepan que yo (la) voy a acompañar hasta el
último”.
Morales aseguró que no huirá del país, pese a las varias
causas que tiene abiertas en su contra, una por abuso de menores y otra, la más
reciente, por terrorismo y sabotaje de un acto electoral. Si no está preso es
porque vive refugiado en la zona cocalera del Chapare, donde domina sin
contestación y es protegido por la población.
Morales también declaró que la “cumbre” que convocó el
Tribunal Electoral el jueves tuvo el propósito de “proscribir a Evo, al evismo
y finalmente al movimiento indígena y de criminalizar la protesta social”. Esta
reunión, en la que participaron todos los candidatos, inclusive los tres de
izquierda —Andrónico Rodríguez, Eduardo del Castillo y Eva Copa—, se organizó
para defender las elecciones de las “fuerzas oscuras” que, según el presidente
del Electoral, Oscar Hassenteufel, complotan contra una salida pacífica a
través de las urnas.
Ocurrió al día siguiente del brote de violencia en la ciudad
de Llallagua, en el que murieron cinco personas golpeadas y baleadas. Cuatro de
las víctimas eran policías y el hecho aisló más a Morales. El expresidente es
la figura política con más rechazo entre los electores urbanos, mientras que
mantiene su popularidad entre los sectores campesinos, como han mostrado los
cortes de ruta que se armaron hace 12 días para exigir su habilitación
electoral.
Antes de las muertes, los bloqueos habían logrado paralizar
el tránsito en el eje oriente-occidente, el más importante del país. Después,
en cambio, la Policía retomó el control de dos carreteras muy relevantes y los
militares ocuparon Llallagua. En este momento, los bloqueos de caminos están
reducidos al Chapare, donde en octubre del año pasado los cocaleros resistieron
más de un mes por la misma causa: “Sin Evo no hay elección”.
El exmandatario se ha quejado de “racismo y fascismo” por
los ataques que está recibiendo en las redes sociales y, más sutilmente, en
muchos medios de prensa. En Llallagua, los universitarios salieron a defender
la ciudad de los “evistas” con los mismos cánticos que se escucharon en las
protestas de noviembre de 2019 que fueron clave en el derrocamiento de Morales.
El exheredero de este, Andrónico Rodríguez, ahora el mejor situado en las
encuestas electorales, quedó atrapado en un dilema, sin poder condenar ni
tampoco avalar los bloqueos campesinos. Sus adversarios de la centroderecha
están aprovechando esta incomodidad para recordar su pasado “evista”. Por otra
parte, los oficialistas de Arce describen a su exlíder como un “abusador” e
incluso como un “asesino”.
Evo Morales quedó fuera de las elecciones por varias medidas
judiciales de las que considera autor al presidente Arce, su exministro de
Haciendo. El presidente coqueteó con una reelección, pero la crisis financiera
hizo imposible esta aspiración
Antes de morir por los efectos políticos del deterioro
económico, Arce mató políticamente a quien antes ya se había convertido en su
peor enemigo: le quitó el Movimiento al Socialismo y, según Morales, también
hizo anular la personería jurídica de otro partido que quería prestarle su
sigla. Esto bastó para impedir que se inscriba, lo que sacó del juego a la
principal figura electoral y política que ha tenido Bolivia en este siglo.
Además, el Tribunal Constitucional lo inhabilitó definitivamente para ser
presidente, solo que sus enemigos no precisaron recurrir a ella para impedirle
participar.
Como para simbolizar la soledad de Morales, la página de
Facebook de la radio cocalera Kawsachun Coca, por la que se conocía la
información del Chapare y el evismo en las redes, fue cerrada por esta
plataforma tras denuncias anónimas por propagación de información falsa e
“incitación al odio”. “Esta decisión constituye un ataque directo contra la
libertad de expresión y una vulneración inaceptable de los derechos
fundamentales de nuestro pueblo a informarse de manera veraz y plural”,
reaccionó el expresidente boliviano.

