Alvaro Uribe ex presidente de Colombia, condenado
Hecho inédito e histórico: Álvaro Uribe, expresidente de Colombia, sentenciado a 12 años de prisión domiciliaria
El País/El expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez ha
sido sentenciado este viernes a 12 años de prisión domiciliaria, una pena que
será de aplicación inmediata. Es la decisión de la jueza Sandra Heredia, que el
lunes condenó al exmandatario en el caso judicial más trascendente en la
historia reciente de Colombia. La sentencia, que sido filtrada poco antes de la
lectura pública convocada por la magistrada, podrá ser recurrida por la defensa
de Uribe. La jurista ha tenido a cargo la enorme responsabilidad esta semana de
dar un fallo en primera instancia contra el exmandatario de derechas, quien
gobernó del 2002 al 2010 e impulsó dos presidentes más en 2010 y 2018. Un caso
que tiene al país pegado a la pantalla, siguiendo largas audiencias públicas
durante más de un año, como si se tratara de la mejor serie en Netflix. El
lunes Heredia había anunciado su fallo, que señala al exmandatario como
culpable de fraude procesal, en dos situaciones, y de soborno de testigos en
actuación penal, en tres instancias. En otras palabras, Uribe Vélez intentó de
distintas formas burlar a la justicia, en 2017 y 2018, cuando sus emisarios
ofrecieron beneficios a exparamilitares para que declararan a su favor en
tribunales.
La noticia es una sorpresa por dos frentes. Primero, porque
la pena impuesta por Heredia es sustancialmente mayor a la que había pedido la
Fiscalía, de 9 años. Segundo, porque será de cumplimiento inmediato, sin
esperar a que la condena quede en firme tras el proceso de apelación, lo usual
a menos de que la justicia vea el riesgo de que el acusado salga a la fuga.
Puesto que la jueza había reconocido la disciplina de Uribe Vélez durante todo
el juicio, la defensa argumentó que debería quedar en libertad hasta agotar
todos los recursos legales. La jueza, sin embargo, tomó la posición más dura.
El texto filtrado de su sentencia pide que Uribe Vélez se dirija a su finca del
municipio de Rionegro, en el departamento de Antioquia. Argumentó que la
visibilidad y reconocimiento del expresidente hacen necesario limitar su
libertad “para asegurar la preservación de la convivencia pacífica y armónica
entre los ciudadanos”.
La imagen del expresidente detenido es una que impacta
inmediatamente a la política colombiana de cara a las elecciones del 2026, y
especialmente golpea a su partido, el Centro Democrático. El senador y
precandidato presidencial favorito en las encuestas de aquella colectividad,
Miguel Uribe Turbay, fue víctima de un atentado a principios de junio, y sigue
en recuperación en una clínica de Bogotá. Ahora el partido mira a las
legislativas y presidenciales del próximo año sin la posibilidad de que su
máximo líder y fundador pueda salir a los municipios a hacer campaña. Sus
militantes consideran ahora si la mejor estrategia en los meses que viene será
agarrarse a la narrativa de lawfare, señalando una persecución política en la
justicia, un discurso que ya ha tenido eco en el secretario de Estado, Marco
Rubio.
Pero esta no es la última palabra. Por ser un fallo en
primera instancia, la defensa del expresidente ya ha anunciado que apelará y el
caso pasa ahora a manos del Tribunal Superior de Bogotá, que debe pronunciarse
antes de mediados de octubre para que no prescriba. Juristas consultados por EL
PAÍS creen que, si bien el tiempo es corto, el tribunal le dará prioridad a uno
de los casos más sensibles para la política colombiana. Además, recuerdan que
sus magistrados ya han estudiado filones del caso por otras apelaciones a lo
largo del proceso, lo que les facilitaría tomar una decisión.
Uribe Vélez, por su parte, contó el viernes que no se
pronunció frente a la decisión de Heredia porque viene preparándose para la
carrera judicial que tiene por delante, con oraciones y la ayuda de quienes le
han apoyado siempre. “Las crisis más difíciles son las de afectación personal”,
dijo en redes sociales. “Hay que pensar mucho más en la solución que en el
problema. Por eso estoy en la preparación de la argumentación para sustentar la
apelación de mi defensa material”, añadió.
Si el Tribunal Superior de Bogotá mantiene en pie el fallo
de Heredia, la defensa tiene incluso la posibilidad de seguir escalando su
apelación hasta la Corte Suprema de Justicia, donde, curiosamente, empezó esta
historia. El expresidente había denunciado allí al congresista de izquierdas
Iván Cepeda, que lo señalaba de tener vínculos con grupos paramilitares, de
sobornar a testigos para que se fueran contra el presidente de derechas. En
2018, la Corte Suprema cerró el caso contra Cepeda y lo abrió contra Uribe
Vélez, alegando que fue él quien buscó sobornar testigos.
El caso de falsos testigos hubiera podido investigarse allí,
y ahorrar varios años de enredos judiciales, pero Uribe Vélez, anticipando que
le iría mejor en la justicia ordinaria, renunció a su fuero como senador y la
investigación pasó a manos de una Fiscalía dirigida por un aliado, Francisco
Barbosa. Ahí empezó un camino tortuoso, en que la Fiscalía pedía cerrar la
investigación, pero los jueces en dos instancias pidieron que siguiera su
camino a un juicio. El fiscal Barbosa terminó su periodo, la nueva Fiscal Luz
Adriana Camargo, ternada por el presidente Gustavo Petro, puso a una nueva
encargada del proceso, y finalmente el juicio quedó en manos de Heredia.
La jueza le dio la razón a varias pruebas y argumentos que
tenía la Fiscalía. Consideró como testigo valido a Juan Guillermo Monsalve,
exparamilitar condenado que señaló a varios emisarios de Álvaro Uribe Vélez
como aquellos que le ofrecieron beneficios judiciales para que declarara a
favor del expresidente. Monsalve grabó a uno de ellos, al abogado de Uribe,
Diego Cadena, y también lo grabó su pareja, Dayanira Gómez. Los audios, que la
defensa no quería que fueran aceptados como válidos, fueron validados por la
jueza Heredia.

