INE: Bolivia registra un déficit comercial de $us 434 millones en el primer trimestre de 2025

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que Bolivia cerró el primer trimestre de 2025 con una balanza comercial negativa de 434 millones de dólares. Esta cifra refleja un contexto de contracción tanto en las exportaciones como en las importaciones del país.

Entre enero y marzo de este año, las exportaciones bolivianas sumaron 1.761,8 millones de dólares, lo que representa una caída del 8% en comparación con el mismo periodo de 2024, cuando se alcanzaron los 1.920,9 millones. La tendencia descendente se acentúa si se consideran los datos de los años anteriores: en 2022 se exportaron 3.068 millones y en 2023, 2.565,6 millones de dólares.

En cuanto a las importaciones, estas también evidencian una disminución. En los primeros tres meses de 2025, las compras externas alcanzaron los 2.203,7 millones de dólares, por debajo de los 2.495,2 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

Desempeño por sectores

El informe del INE detalla una caída generalizada en sectores clave de la economía. En el ámbito productivo (agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca), las exportaciones se situaron en 85,4 millones de dólares, una cifra inferior a los 93,4 millones registrados en el primer trimestre de 2024.

El sector hidrocarburífero mostró una fuerte contracción, con ingresos por exportaciones de 284,3 millones de dólares, frente a los 447,5 millones del mismo periodo del año pasado. Por su parte, la industria también se vio afectada, con ventas externas de 606,1 millones, por debajo de los 790,7 millones de 2024.

La única excepción positiva fue el sector de extracción de minerales, cuyas exportaciones crecieron un 35%, alcanzando los 779,4 millones de dólares entre enero y marzo de 2025, frente a los 578,3 millones del mismo periodo del año anterior.

Reducción en las importaciones

En el mismo periodo, las importaciones disminuyeron un 12%. Los rubros más afectados fueron los equipos de transporte y sus repuestos, con una caída del 30%, seguidos por los bienes de capital, que se redujeron en un 13,5%.

Asimismo, las compras externas de combustibles y lubricantes descendieron en un 22,6%, mientras que las de alimentos, bebidas y artículos de consumo registraron reducciones de 2,3% y 2,9%, respectivamente.

Este comportamiento refleja una desaceleración en el comercio exterior boliviano, tanto en la demanda interna como en la capacidad exportadora, en un escenario económico que continúa mostrando señales de debilidad.