Represa Hampaturi (Sistema Pampahasi) nivel de agua. Bajó entre 5 y 6 metros de su nivel normal. 20 de agosto 2026.
INVESTIGADOR NOTIFICA A LA AAPS Y ACTIVA A LOS ALCALDES DE LA PAZ Y EL ALTO CON FISCALIZACIÓN Y CONTROL SOCIAL PARA EVITAR EL COLAPSO HÍDRICO
AMENAZA EN EL ALTIPLANO:
La Sede de Gobierno y sus municipios circunvecinos se encuentran ante un
“Niño” agresivo y exigen acciones regulatorias inmediatas.
Tras un
riguroso y sostenido esfuerzo de investigación técnico-ambiental, el consultor
en recursos hídricos José María Herbas Postigo ha formalizado una drástica
advertencia institucional ante el Estado. El investigador remitió una carta y
un plenario de requerimientos a la Autoridad de Fiscalización y Control Social
de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), exigiendo transparencia
informativa absoluta y, fundamentalmente, la activación inmediata de su rol
fiscalizador sobre el operador intervenido EPSAS S.A., cuyo manejo
institucional muestra no estar a la altura de los desafíos climatológicos.
Para
garantizar que esta alerta temprana no sea ignorada ni sepultada por la
burocracia, Herbas Postigo ha enviado copias de conocimiento y radicatoria a
los pilares fundamentales del ordenamiento público y civil. Las copias del documento
fueron entregadas formalmente al Defensor del Pueblo, al Alcalde de la ciudad
de La Paz, César Dockweiler, al Alcalde de la ciudad de El Alto, Eliser Roca, y
a las dirigencia de las Federaciones de Juntas Vecinales (FEJUVES) de ambas
ciudades. El objetivo central de esta masiva acción legal es activar la
Fiscalización y Control Social directo y vinculante, forzando a las autoridades
políticas y vecinales a asumir la defensa del recurso hídrico para evitar a
toda costa un escenario extremo y desastroso.
El fantasma
que recorre la región es la catastrófica crisis sufrida en la gestión 2016. En
aquella oportunidad, el sistema de agua Pampahasi —encargado del suministro de
la zona Sur de La Paz y de las poblaciones productivas de Palca y Mecapaca—
colapsó por completo debido a la negligencia, omisión de alertas técnicas y
absoluta falta de previsión por parte de EPSAS Intervenida y el ente regulador.
José María Herbas Postigo, quien ha venido desarrollando de manera sistemática
una serie de alertas públicas en medios impresos, radiales y televisivos,
recuerda que la imprevisión del año 2016 derivó en procesos penales contra altas
autoridades por atentar contra la salud pública. El peligro actual es
exponencialmente mayor: el sistema Pampahasi enfrenta hoy una demanda
desproporcionadamente más alta y una infraestructura que arrastra preocupantes
niveles de vulnerabilidad.
El panorama
científico global valida con urgencia matemática las preocupaciones planteadas
por el investigador. Los reportes actualizados de la Oficina Nacional de
Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) confirman
un 95% de probabilidad de consolidación de un fenómeno de El Niño extremo,
catalogado como "Súper El Niño", entre el cierre de 2026 y los
primeros meses de 2027. Los modelos climáticos anticipan sequías extremas,
prolongación de periodos de estiaje y un severo déficit de precipitaciones en
el altiplano central boliviano. Herbas puntualiza con firmeza un criterio
técnico crucial para frenar la complacencia institucional: si bien la última
nevada registrada en las cumbres cordilleranas ha sido recibida como una
bendición visual, esta no constituye un aporte estructural ni mitiga de ninguna
manera el severo impacto del déficit pluvial acumulado que provocará El Niño.
Ante esta
realidad climática, el documento enviado a la AAPS cuestiona severamente la
política de expansión desproporcionada que ha ejecutado EPSAS Intervenida. La
incorporación discrecional o políticamente motivada de nuevas jurisdicciones
territoriales hacia municipios vecinos se realiza sin contar con un Balance
Hídrico Oferta-Demanda sostenible ni nuevas fuentes de captación garantizadas.
El investigador sostiene que es regulatoriamente inadmisible distribuir la
misma cantidad finita de agua entre un número creciente de usuarios bajo una
figura de "Intervención" estatal que se prolonga de manera irregular
más allá de lo previsto por la Ley N° 2066.
La
conminatoria dirigida a los alcaldes César Dockweiler y Eliser Roca es directa:
sus municipios deben activar mecanismos rigurosos de control y fiscalización
económica sobre el operador. Es momento de prohibir de forma tajante el uso de
recursos públicos de la empresa de agua en gastos superfluos, donaciones institucionales
o engrosamiento de la planilla salarial. Cada centavo disponible dentro de
EPSAS Intervenida debe invertirse de forma transparente y exclusiva en
infraestructura de resiliencia hídrica, en la captación de fuentes de cabecera,
en la reducción del elevadísimo Índice de Agua No Contabilizada (pérdidas en
redes obsoletas) y en asegurar el tramo crítico y provisional de la tubería en
la zona de Callapa Valle de las Flores.
La entrega
de esta notificación formal fija un hito legal definitivo en el país. Si la
AAPS, EPSAS Intervenida, el Defensor del Pueblo y los alcaldes metropolitanos
omiten estas advertencias fundamentadas en datos científicos de la NOAA, no
podrán alegar desconocimiento frente a contingencias futuras. La seguridad
hídrica es el pilar de la salud pública; resguardarla exige que la sociedad
civil y las FEJUVES ejerzan su rol constitucional de control social, forzando
una planificación técnica de emergencia antes de que los grifos de la población
vuelvan a quedar secos.

