Donald Trump
La popularidad de Trump cae a su peor nivel por la economía y la guerra en Irán; 63 % lo desaprueba
La popularidad del presidente de Estados Unidos, Donald
Trump, ha caído a su peor nivel desde que regresó a la Casa Blanca, según las
últimas encuestas publicadas. La marcha de la economía y la guerra en Irán
están lastrando la popularidad del republicano y un 63% de la población
desaprueba su gestión, de acuerdo al último sondeo de NBC News Decision Desk.
En términos generales, casi dos tercios de los encuestados consideran que el país
va por el camino equivocado.
La economía continúa siendo el asunto que más preocupa a los
estadounidenses, sobre todo la inflación y el costo de vida. Solo un 32% de los
estadounidenses declaró aprobar la gestión de Trump en estos asuntos, frente a
un 68% que la desaprueba. Una mayoría (52%) afirmó desaprobarla firmemente.
La encuesta, que se llevó a cabo del 30 de marzo al 13 de
abril entre 32.433 adultos, muestra un escenario poco halagüeño de cara a las
elecciones de medio mandato, previstas para noviembre y en las que Trump se
juega el control que ahora disfruta en la Cámara de Representantes y en el
Senado. Trump prometió en la campaña electoral de 2024 combatir la inflación y
mantener a Estados Unidos al margen de conflictos internacionales.
Un mayor número de estadounidenses afirmó que su situación
financiera personal es peor hoy de lo que era hace un año (40 %), y un menor
número señaló que su situación económica es mejor (19 %), cifras que superan o
quedan por debajo —respectivamente— de las registradas en cualquier encuesta
anterior de Decision Desk durante el segundo mandato de Trump.
Otros sondeos publicados este mes muestran un panorama
parecido. La última encuesta de CNN revelaba que casi dos tercios de los
estadounidenses consideran que las políticas de Trump han empeorado las
condiciones económicas en el país, lo que supone un aumento de 10 puntos desde
enero. Tan solo el 27% dijo aprobar la gestión de la inflación por parte de
Trump, una cifra muy inferior al 44% registrado hace un año.
La guerra en Irán ha disparado el precio de la gasolina, y
el secretario de Energía, Chris Wright, declaró el domingo en una entrevista en
la cadena CNN que probablemente había alcanzado su punto máximo, aunque
reconoció que podrían mantenerse elevados durante meses. Preguntado cuándo sería
“realista” que los estadounidenses vieran precios de tres dólares por galón en
el surtidor, como estaban antes del ataque a Irán, Wright respondió que “podría
ocurrir más adelante este año. O tal vez no suceda hasta el año que viene. Pero
es probable que los precios ya hayan alcanzado su punto máximo”. El lunes, en
una entrevista con The Hill, Trump desmintió a Wright: “No, creo que se
equivoca en eso. Totalmente equivocado”, dijo y declaró que el costo del
combustible caerá “tan pronto como acabe esto”. Casi dos tercios de los
estadounidenses dijeron que los precios de la gasolina han sido un problema
para ellos y sus familias.
Casi la totalidad de los demócratas y el 82% de los
independientes desaprobaron la gestión de la guerra por parte de Trump, mientras
que el 74% de los republicanos la aprobó. No obstante, el conflicto es el tema
donde menos simpatía despierta entre su partido, ya que el porcentaje de
republicanos que desaprobó cómo se ha manejado (26%) fue superior al de los
republicanos que desaprobó la labor general del presidente (17%). Entre los
seguidores más fervientes de Trump, aquellos que pertenecen al movimiento MAGA
(Make America Great Again), el apoyo es mayor, con un 87% opinando de forma
favorable a la gestión de la guerra.
Una mayoría considerable (61%) cree que Estados Unidos no
debería emprender ninguna acción militar adicional en Irán, frente a un 23%,
que opina que el país debería considerar todas las opciones, incluido el uso de
fuerzas terrestres.
La economía y la guerra han tomado el relevo de la
inmigración como principal preocupación de los estadounidenses. La muerte de
los ciudadanos Renée Good y Alex Pretti, abatidos a tiros por agentes federales
en Minneapolis en enero, situó la política migratoria como la causa principal de
las críticas a la Administración Trump. Algunos cambios, como la destitución de
la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, y el
relevo de su cargo al comandante general de la Patrulla Fronteriza, Gregory
Bovino, además de un descenso de las detenciones del Servicio de Inmigración y
Control de Aduanas (ICE, por las siglas en inglés), han propiciado cierta
mejora en la aprobación de la gestión migratoria. Aun así, la mayoría de los
encuestados (un 56%) desaprueba su gestión en materia de seguridad fronteriza e
inmigración, frente al 44% de los estadounidenses que la aprueba, lo que
representa un repunte de cuatro puntos respecto a finales de enero y principios
de febrero.

