Los expresivos y potentes lienzos del artista tarijeño Benito Guarachi

Aunque nació en Uncia (Potosí), el artista Benito Guarachi ya se siente un ciudadano más de la bella Tarija y a partir de esa condición ha trabajado por más de 30 años desarrollando  expresivas pinturas en acrílico, que representan el alma tarijeña.  Es un enamorado de los paisajes, las costumbres y la forma en que se expresa la tarijeñiidad.

 Es muy  grato para VOCES  presentar  un reportaje a una de los mayores  representantes de  la pintura de  la regiòn de Tarija, toda vez que por diferentes razones, el talento tarijeño no suele estar reflejado en los medios.

¿EN QUÉ MOMENTO NACE LA VENA ARTÍSTICA DE BENITO GUARACHI?

A los 4 o 5 años, yo vivía en el centro minero próximo a la empresa minera Quechisla. A esa edad nosotros éramos chicos de la calle, andábamos por aquí, por allá, por los cerros y yo dibujaba cualquier ocurrencia. Y luego, en los años 60, se hizo la película Godzilla, y cuando fui a la película yo me quedé muy impresionado con ese monstruo. Entonces, a mis ocho años dibujé toda la película de Godzilla, empecé a pintar y pintar. Yo hacía hacer garabatos en mis cuadernos y a mis compañeros les pedía que hagan lo mismo y de ese garabato yo les sacaba una figura. Yo pienso que nací con ese don de hacer las cosas artísticas.

También recuerdo que mi padre recibía como suscriptor los periódicos Hoy y Presencia. Entonces, lo primero que yo hacía era ir a las páginas de arte, donde veía las obras de Ricardo Pérez Alcalá. Esos artículos y las fotos los pegaba en una cartulina.

Mi primera exposición fue en el año 1977, para el Día del Estudiante. Yo estudié en el Colegio Industrial.

Cuando tenía 19 años fui a estudiar a La Paz y en algún momento hice cerámica junto al arquitecto Jimmy Ledesma, que en paz descansé. Y bueno, venían a visitar varios artistas a ese taller de cerámica, Recuerdo a Juan Antti, un excelente ceramista.  Después, en la Escuela de Bellas Artes conocí a Mario Conde y Rosendo Aliaga.

¿POR QUÉ LA NECESIDAD DE PINTAR Y REPRESENTAR TU VISIÓN DE LA VIDA EN LIENZOS?

El arte es una manifestación humana, manifestación de hacer algo, de dejar una huella.

En alguna ocasión vi pinturas rupestres, que son increíblemente artísticas. Yo creo que es una necesidad humana hacer arte. Y hoy el arte ya está tomando otros rumbos y ya nos están metiendo cualquier manifestación que impacte y que vale millones, diciendo que eso es arte. Yo creo que uno tiene que ser auténtico y hacer lo que a uno le gusta porque el arte es una manifestación humana necesaria y que es una parte de la belleza que tiene la vida.

¿QUÉ ARTISTAS AYUDARON A POTENCIAR LA INSPIRACIÓN Y LA FUERZA CREATIVA DE BENITO GUARACHI?

Desde el principio me cautivaron los impresionistas, por esa valentía de la pincelada. Tengo gran admiración por el maestro Ricardo Pérez Alcalá, quien ha sido parte de mi formación y una personalidad increíble. También por el grupo Ultramar, conformado por artistas cochabambinos que, bueno, hacían obra en conjunto y mostraban cosas maravillosas entonces. Yo me quedaba impactado por las temáticas nacionales que sacaban. Yo decía en aquel momento si ellos sacan todo lo que es la inspiración cochabambina, yo sacaré lo tarijeño. Era un desafío personal. También mucha inspiración me dio los pintores nacionales y el maestro Humberto Erquicia. Sus charlas eran infinitas y siempre  enriquecedoras. En La Paz conocí un grupo de artistas  cuando estudié dos años en esa ciudad.  Hablo de  Benedicto Aiza y de ahí viene mi afán por el dibujo y  de ahí también  se me quedaron  algunos trazos, sobre todo,  por la capacidad de sintetizar una línea, en algo increíblemente hermoso. Después conocí a Max Aruquipa, un dibujante que se  expresaba fuerte y  que no tenía reparos en qué superficie pintar. También están los artistas cochabambinos, ahí puedo hablar de los hermanos Antezana, Remy  Daza, Zenón  Zansuste, Luis Hinojosa.

¿TU TIERRA, QUE AHORA ES TARIJA, ESTÁ FLORECIENDO CON JÓVENES ARTISTAS?

Ultimamente están surgiendo acá en Tarija muy buenas manos, muy buenos artistas en una especie de boom. Están surgiendo acuarelistas y trabajos en óleo de muy buena calidad. Lógicamente se necesita más difusión de su obra para tenerlos presentes y saber quiénes son ellos y qué es lo que están produciendo.

Ahí está Guillermo Tejerina, que está está sobresaliendo mucho con murales.  Es un pintor muy bueno y muy atrevido porque hace unas hermosas obras en la pared. También tenemos a Genés Zubelza, Ponce de León. Esos son pintores de mi época que sobresalen, pero jóvenes artistas hay mucha promesa y hay que darle tiempo al tiempo para conocerlos.

Tarija es una hermosa tierra en donde uno se inspira, por ejemplo, la belleza chapaca de la mujer. En alguna ocasión pinté esas bellezas y pienso seguir haciéndolo porque es algo muy bonito visitar el área rural de Tarija y encontrar a las verdaderas chapacas que son una maravilla. También están   los chunchos que salen en el mes de agosto y septiembre en una fiesta religiosa. Ellos son una fuente de inspiración, particularmente yo me siento como pez en el agua por ver tanta belleza a mi alrededor y poder expresar lo que veo en mis obras.