Michelle Bachelet y Lula
Lula ratifica apoyo a Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU; Kast se queda solo
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció
este sábado que mantendrá su respaldo a la candidatura de la expresidenta
chilena Michelle Bachelet para ocupar la Secretaría General de las Naciones
Unidas.
El anuncio surge como un firme posicionamiento diplomático
frente a la reciente decisión del nuevo Gobierno de Chile, encabezado por el
derechista José Antonio Kast, de retirar el apoyo oficial a su connacional.
A través de sus redes sociales, Lula destacó la «sólida
trayectoria» de Bachelet, calificando su perfil como el ideal para el cargo. El
mandatario brasileño recordó su experiencia como doble exmandataria de Chile,
Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y directora de ONU
Mujeres.
“Posee todas las credenciales para ser la primera mujer
latinoamericana en dirigir la organización, promoviendo la paz, fortaleciendo
el multilateralismo y situando el desarrollo sostenible en el centro de la
agenda internacional”, indicó.
Con esta declaración, Brasil rompe su silencio y se alinea
con la postura de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien el pasado
miércoles también ratificó el apoyo de su nación a la candidatura de Bachelet,
consolidando un bloque regional que apuesta por lo que sería primera mujer
latinoamericana al frente del organismo internacional.
La candidatura había sido formalizada originalmente en
febrero por la administración de Gabriel Boric. Sin embargo, tras la toma de
posesión de José Antonio Kast el pasado 11 de marzo, el nuevo Ejecutivo chileno
desestimó la postulación alegando una supuesta «inviabilidad» debido a la
dispersión de candidaturas en la región y diferencias con actores clave del
proceso.
Fricciones diplomáticas entre Brasil y Chile
Pese a un inicio de relación aparentemente cordial tras una
reunión en Ciudad de Panamá el pasado enero, la sintonía entre Lula y Kast se
ha deteriorado rápidamente.
Las tensiones se agudizaron tras la cancelación de último
minuto de Lula a la investidura de Kast. Un distanciamiento que coincide con el
acercamiento del equipo de Kast a la oposición brasileña.

