Los movilizados exigen la renuncia del presidente Paz Foto: Redes

Movilizados ingresan a campo petrolero en Santa Rosa del Sara y obligan a suspender operaciones

Las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz sumaron este martes un nuevo episodio de tensión con la ocupación del campo petrolero Humberto Suárez Roca (HSR), ubicado en el municipio de Santa Rosa del Sara, donde grupos movilizados forzaron la paralización de las actividades productivas.

La medida fue ejecutada por comunarios y dirigentes campesinos que ingresaron a las instalaciones y demandaron el cese de operaciones como parte de las acciones de presión que se desarrollan en distintas regiones del país.

Horas antes de la toma, personal de YPFB Chaco había activado medidas preventivas y evacuado a parte de sus trabajadores ante la posibilidad de una ocupación de la planta. Posteriormente, responsables de la operación confirmaron la suspensión de la producción tras la llegada de los manifestantes.

De manera simultánea, representantes de organizaciones campesinas e indígenas permanecieron dentro del complejo, mientras en los accesos a la zona continuaban los bloqueos instalados por sectores movilizados.

Los manifestantes también procedieron al cierre de válvulas de la planta y anunciaron que mantendrán sus medidas de presión hasta obtener respuestas a sus demandas.

Si bien el campo Humberto Suárez Roca no se encuentra entre los principales productores de hidrocarburos del país, especialistas advierten que la interrupción de actividades puede generar efectos técnicos sobre los pozos y afectar temporalmente sus niveles de producción cuando se retomen las operaciones.

La incursión en infraestructura petrolera representa una escalada dentro del conflicto social que atraviesa Bolivia. Hasta ahora, las protestas se habían concentrado principalmente en carreteras y puntos de bloqueo, pero la afectación directa a instalaciones estratégicas del sector energético añade preocupación por sus posibles consecuencias en la producción y el abastecimiento de combustibles.

Hasta el cierre de la jornada no se habían reportado enfrentamientos; sin embargo, las autoridades mantenían el monitoreo de la situación debido a la permanencia de movilizados dentro del campo petrolero y a la suspensión de las operaciones.