Las personas usan camionetas improvisadas como vehículos de transporte/Foto: Captura F10

Pasajeros recurren a camiones y pagan más ante el paro del transporte

Vecinos de Satélite Norte utilizaron camiones para trasladarse hacia sus fuentes de trabajo y centros educativos ante el repliegue de los micros. Los usuarios piden a las autoridades y a los transportistas encontrar una solución al conflicto por las tarifas.

El paro del transporte público urbano en Santa Cruz afecta de manera directa a los pasajeros, principalmente a quienes viven en zonas alejadas del centro de la ciudad y dependen de los micros para trasladarse diariamente.

En el distrito de Satélite Norte (Warnes), vecinos recurrieron a camiones para llegar a sus fuentes de trabajo y a sus unidades educativas ante la falta de transporte regular.

La medida obligó a los pasajeros a buscar alternativas y, en algunos casos, asumir mayores costos para completar sus recorridos.

Una de las usuarias cuestionó el impacto económico que representa realizar varios desplazamientos durante la jornada. “Está mal, pues esto lo que están haciendo. Está mal. Cinco pesos, imagínense, hasta la rotonda. De ahí para otro destino se hacen otros cinco o diez pesos. Y con el pasaje de vuelta, se hacen veinte pesos, sin contar que hay que comer por ahí”.

La pasajera también expresó su rechazo a un eventual incremento de las tarifas y cuestionó el argumento de los transportistas sobre el aumento de sus costos. “¿Qué le dicen los transportistas? ¿Que quieren subir el precio? No, a gas trabajan ellos, ellos nomás quieren hacerlo subir”.

La protesta se desarrolla en medio de la demanda del transporte por una nivelación de tarifas debido al incremento de sus costos operativos tras la eliminación de la subvención al diésel.

Gobierno identifica un conflicto principalmente urbano en Santa Cruz

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, afirmó que la medida de presión del transporte tiene un alcance parcial a escala nacional y señaló que los principales conflictos se concentran en Santa Cruz y Sucre.

En el caso de Santa Cruz, el Gobierno identificó el problema principalmente en el transporte urbano, por lo que señaló que la discusión sobre las tarifas debe involucrar al Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz de la Sierra y al Concejo Municipal.

“Hay un sector de transporte urbano en el 25% aproximadamente que no ha llegado a un acuerdo todavía y que necesita el concurso del poder municipal”, afirmó Justiniano.

El porcentaje corresponde a una estimación proporcionada por el Gobierno y no constituye, por sí mismo, una medición independiente del acatamiento de la medida.

Según datos proporcionados por el Ejecutivo, Santa Cruz cuenta con entre 11.000 y 12.000 unidades de transporte, de las cuales entre 2.500 y 4.000 utilizan diésel y estarían directamente expuestas al incremento del precio del combustible.

El Gobierno también anunció medidas destinadas a reducir el impacto del aumento de los costos, entre ellas el financiamiento de hasta el 50% de repuestos, reparaciones e inversiones, además de facilitar la conversión de vehículos a GNV y promover la incorporación de unidades a gas, híbridas y eléctricas.

La discusión tarifaria corresponde al ámbito municipal

A diferencia del transporte interdepartamental, cuya regulación corresponde a la ATT, las tarifas y condiciones del transporte público urbano de Santa Cruz de la Sierra corresponden al ámbito municipal.

Por ello, la eventual modificación del pasaje de los micros cruceños deberá ser discutida entre los transportistas y las autoridades municipales, sobre la base de los mecanismos y estudios de costos que correspondan. Mientras tanto, los pasajeros enfrentan las consecuencias inmediatas del repliegue.

En las zonas periféricas, donde las distancias son mayores y los usuarios necesitan realizar conexiones para llegar al centro de la ciudad, la ausencia de micros puede significar un aumento considerable del gasto diario en transporte.

Usuarios piden una solución

Los pasajeros reclaman que las autoridades municipales y los dirigentes del transporte retomen el diálogo para encontrar una salida al conflicto.

El reclamo ciudadano se concentra en un punto concreto: garantizar la continuidad del servicio sin que el incremento de los costos del transporte termine trasladándose íntegramente a los usuarios.

Mientras los transportistas sostienen que necesitan una nivelación tarifaria para afrontar el aumento de sus costos, los pasajeros advierten que cualquier incremento también afectará su economía familiar.

El conflicto deja así una discusión abierta entre la sostenibilidad económica del transporte urbano y la capacidad de pago de los usuarios, mientras las autoridades municipales y los dirigentes del sector buscan una salida al paro.

Fuente:

-          - El Deber