Pese al diálogo y al cuarto intermedio en las movilizaciones, aprehenden a Vicente Salazar, dirigente de la Túpac Katari

La Policía aprehendió este sábado a Vicente Salazar, ejecutivo de la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Túpac Katari de La Paz y uno de los principales dirigentes de los bloqueos que durante más de 50 días afectaron al país.

La detención se produce pese a que la organización había declarado un cuarto intermedio en sus medidas de presión, tras las mesas de diálogo instaladas con el Gobierno y en un contexto marcado por el estado de excepción vigente en varias regiones.

Salazar fue trasladado por efectivos policiales para responder dentro de la investigación que la Fiscalía sigue por los bloqueos, en un proceso que incluye presuntos delitos como terrorismo y otros relacionados con las movilizaciones.

La aprehensión también genera cuestionamientos porque ocurre después de las negociaciones que permitieron suspender los bloqueos. Dirigentes de los sectores movilizados sostienen que durante las mesas de diálogo se acordó no ejecutar órdenes de aprehensión contra quienes participaron de las protestas, mientras que el Gobierno afirma que las investigaciones judiciales continúan de manera independiente.

Más allá del proceso penal, la captura vuelve a poner sobre la mesa un aspecto que ha quedado relegado en el debate público: ¿Qué motivó las protestas?

Los bloqueos no comenzaron de manera espontánea. Las organizaciones movilizadas exigían la abrogación de la Ley 1720, denunciaban la baja calidad de los combustibles comercializados en el país, reclamaban mejores condiciones y mayor presupuesto para el magisterio, además de plantear otras demandas vinculadas a la situación económica y al costo de vida.

Con la aprehensión de uno de sus principales dirigentes, el conflicto parece trasladarse ahora de las carreteras a los estrados judiciales, mientras las demandas que dieron origen a las movilizaciones permanecen sin una solución definitiva.