Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro denuncia injerencia de Trump en elecciones de Colombia; “No cumplió su palabra”
Bogotá. A once días de la segunda vuelta presidencial el
debate político con intentos de suspensión del cargo del presidente de la
República y la intromisión de Estados Unidos en las elecciones, son los temas
que están sobre la mesa de los colombianos que irán a las urnas el 21 de junio.
Además de la intromisión de Donald Trump en favor del
ultraderechista Abelardo de la Espriella, una diputada reveló este miércoles un
proyecto de suspensión de Gustavo Petro, dizque “por intervención en política”
en una clara violación de la Constitución colombiana que lo permite
(destitución o suspensión) en casos extremos y después de un largo
procedimiento legislativo.
“Es una clara violación de la Constitución”, reaccionó Petro
en rueda de prensa en sede la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva
York en donde presidió la sesión del Consejo de Seguridad tras recibir la
presidencia para Colombia como país miembro de esa instancia internacional.
“Fue una parlamentaria que ayudé a elegir en el año 2022
como representante del Pacto Histórico y hoy pertenece a otro partido. Ahora,
tras intentar peticiones poco serias a ministros de mi gobierno y el evidente
rechazo, quiere acudir a la extorsión y eso es un delito”, apuntó Petro.
Por la ilegalidad de la propuesta los congresistas de la
comisión encargada de abrir una eventual investigación al primer mandatario,
rechazaron la iniciativa.
Por segunda vez, en menos de quince días, Trump interfirió
la campaña presidencial en Colombia al expresar su apoyo a De la Espriella.
“Los resultados de estas elecciones son cruciales para el futuro de Colombia y
su relación con Estados Unidos, país que, si Abelardo gana, gracias a su
competencia y amor por su país, contará con el apoyo y la fuerza total de
Estados Unidos”, escribió el magnate en X.
Colombia elegirá presidente en segunda vuelta el próximo 21
de junio entre el senador de izquierda del Pacto Histórico, Iván Cepeda, y el
ultraderechista Abelardo de la Espriella, apoyado por clanes políticos
tradicionales y regionales.
A este explicito apoyo de la Casa Blanca a De la Espriella,
Petro, reaccionó: “mi función constitucional es defender la soberanía de
Colombia, su libertad y los derechos y libertades de todo su pueblo. Le
solicito como presidente de Colombia, no intervenir en la campaña que decide
libremente el pueblo de Colombia y no usted”.
Petro, que ha venido cuestionando la financiación de la
campaña del candidato apoyado por Trump, advirtió en X que “al presidente
Donald Trump le informo que la Constitución de Colombia prohíbe apoyos y
dineros extranjeros. Es delito en Colombia que dineros extranjeros traten de
modificar la opinión libre de la colombianidad a través de grandes campañas en
inteligencia artificial, transformando la mentira en verdad, y está prohibido
financiar, incluso como lamentablemente se ha vuelto tradición en Colombia por
el narcotráfico y la corrupción: la compra de votos”.
Trump, que felicitó a De la Espriella por su triunfo en
primera vuelta, destacó del ultra sus “logros en la vida y su apoyo político
hacia mí, es un honor para mí brindar a Abelardo mi respaldo total e
incondicional”.
No obstante, ese apoyo, en Colombia De la Espriella es un
abogado penalista de dudosa reputación, defensor de narcotraficantes y para
algunos líderes de opinión un “estafador de estafadores”.
Un desencuentro tuvieron en la ONU, Petro y una funcionaria
de la embajada de Estados Unidos, en la sesión ordinaria del Consejo de
Seguridad y que Colombia preside durante este mes de junio por el tema sobre
“La Paz en el Medio Oriente”, un foro auspiciado por la cancillería colombiana.
“Aquí no se puede decir que denunciar el genocidio en
Palestina y buscar el diálogo para superar los conflictos, es antisemitismo”,
respondió Petro a la funcionaria, quien remplazó al embajador Mike Walts, que
cuestionó el foro y argumentó, en su exposición, que “su país no acepta que en
este foro se venga a hablar de antisemitismo”, tras justificar, en la práctica,
lo sucedido en Palestina, al tiempo que resaltó los esfuerzos que hoy hace su
país para la reconstrucción de Gaza.
“Lo que propongo es un diálogo entre civilizaciones no la
eliminación de una etnia, como se ha propuesto por genocidas que quieren
extinguir al pueblo palestino. Hablar del genocidio en Gaza no es
antisemitismo”, recalcó, el presidente colombiano en la sesión del Consejo de
Seguridad.

