Trump impone sanciones a la Corte Penal Internacional por investigar a EE.UU. e Israel
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una
orden ejecutiva para sancionar a la Corte Penal Internacional (CPI), acusándola
de actuar de manera indebida contra su país e Israel. La medida impone
restricciones financieras y de visado a cualquier persona, incluidos sus
familiares, que colabore en las investigaciones de la CPI sobre ciudadanos
estadounidenses o aliados de Washington, como Israel.
Según Trump, esta decisión busca establecer
"consecuencias tangibles y significativas", que pueden incluir el
bloqueo de bienes y activos, así como la prohibición de entrada a Estados
Unidos para funcionarios, empleados y representantes de la CPI, junto con sus
familiares directos. Argumentó que permitir su ingreso al país sería
"perjudicial" para los intereses estadounidenses.
"Una amenaza
extraordinaria para la política exterior de EE.UU."
En el documento oficial, Trump denunció que la CPI
"carece de legitimidad" para investigar a ciudadanos estadounidenses
y aliados como Israel. Además, calificó como un abuso de poder la emisión de
órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el
exministro de Defensa, Yoav Gallant.
El mandatario subrayó que ni Estados Unidos ni Israel son
miembros de la CPI y, por lo tanto, no reconocen su jurisdicción. "Ambos
países son democracias consolidadas con ejércitos que respetan estrictamente
las leyes de la guerra", afirmó. Además, sostuvo que cualquier intento de
la CPI por investigar, arrestar o procesar a ciudadanos estadounidenses o
aliados representa "una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad
nacional y la política exterior de EE.UU.".
Una respuesta a las
órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant
La decisión de Trump se produce tras el bloqueo en el
Senado, liderado por los demócratas, a un intento republicano de sancionar a la
CPI en represalia por la emisión de órdenes de arresto contra Netanyahu y
Gallant. Estas órdenes están relacionadas con la ofensiva israelí en Gaza,
iniciada en octubre de 2023 tras el ataque de Hamás.
Ante posibles represalias, la CPI ha tomado medidas preventivas para proteger a su personal, como adelantar el pago de salarios por tres meses y prepararse para restricciones financieras que podrían afectar su funcionamiento, según informó Reuters.
A pesar de las órdenes de arresto emitidas por la CPI el
21 de noviembre, varios países han anunciado que no las ejecutarán en caso de
que Netanyahu o Gallant ingresen en su territorio. Alemania, Argentina, Hungría
y Polonia figuran entre los países que han rechazado cumplir con la decisión
del tribunal.

