Wali Bolivia billeteras, carteras y bolsos hechos a mano con aguayo boliviano
Wali es un
emprendimiento que comenzó como un juego para crear nuevos productos y luego
mejorar la calidad de productos artesanales. José Alba y su esposa Jessica
Nina, ambos jóvenes iniciaron este emprendimiento de productos artesanales:
billeteras, mochilas y carteras hechas con aguayo, textil andino. Con las redes
se hicieron conocer a fines de 2017 y hace dos años abrieron una tienda física
en La Paz, para clientes nacionales y
turistas.
José cuenta que de
pequeño vió a su papá cocer en una máquina doméstica, y ya conociendo a la
familia de su esposa, le dijo que él sabía cocer: “entonces, a modo de chiste
hacíamos. Y de eso, una vez he visto una billetera. He dicho, ¿esta billetera
cómo está armada? Estaba viendo de ahí cómo ellos hacían artesanías, cuadernos
de aguayos, la familia de mi esposa. Entonces, yo he dicho, a ver si hago una
billeterita de aguayos. “Así, jugando
empezamos todo”.
Posteriormente, en el
comienzo, nadie le creía que podía funcionar, “ni tu propia familia te puede
creer”. Sin embargo, él insistió en su propósito de mejorar los productos:
“pero yo, técnicamente, he continuado con tres colores, dos colores, así. Y ha
funcionado. O sea, al cliente le ha gustado nuestro trabajo”.
Y cuenta que como su esposa manejaba un poco más la costura, “yo le decía, si lo vas a costurar así. Pero, ¿para qué? Me decían. No, tú házmelo así, después te explico”. Y así fue mejorando la calidad de los productos.
De vendedores
Mayoristas a tener una tienda propia
Entonces se hicieron
conocer por Facebook, y con los clientes fijaban lugares de encuentro para
realizar la venta al por mayor: “los primeros clientes que nos han ido
aceptando fueron los mayoristas. Poco a poco nos han ido aceptando, cada modelo
tras modelo”.
“Después ya hemos
empezado a vender por unidad, a llegar al cliente final. Y actualmente estamos
con clientes por unidad, porque nos hemos hecho conocer también casi en todo el
lugar, poco a poco. Y mediante las redes nos estamos haciendo conocer un poco
más”.
Los propios clientes
impulsaron el nombre de Wali: “ellos mismos han tratado de poner el nombre de
la marca, porque ellos decían, tu producto es muy bueno”. Y de ahí hemos ido
viendo la palabra Wali, que es Waliki, que es algo bueno (en aymara).
UNA
PRIMERA TIENDA EN LA SAGARNAGA Y MURILLO
Fue una grata
sorpresa cuando en HuaynaFex la gente los reconoció porque habían visto su
trabajo en las redes. “Y había clientes que preguntaban: ¿dónde es su tienda? y
justo no teníamos tienda”. Entonces se decidieron por abrir una tienda
compartida con un primo y posteriormente una tienda propia en la Sagárnaga y
Murillo, detrás de la iglesia, Galería Dorian” explica José.
pecheras para evitar
robos
Alba cuenta que las
pecheras que crearon al principio no eran apreciadas y los clientes comentaban:
“Es una mochila muy pequeña”. Pero nosotros teníamos otra visión, porque esa
pechera es muy cómoda para caminar día a día. Y como nosotros transitábamos más
por la ceja, veíamos a los choros, a los rateros, que robaban con facilidad del
bolsillo, de la chaqueta, de la mochila. Entonces, utilizar una pechera era de
mucha utilidad, porque podías colocar adelante todo, tu celular, tu billetera,
todo lo que es de valor.
Llegó la pandemia y
pararon un poco de hacer las pecheras, “pero hemos visto que las personas no
podían meter su mano dentro de sus mamelucos, porque su traje de bioseguridad
lo utilizaban. Entonces ahí ha caído perfecto la pechera, porque se ponían
encima de sus trajes y podían manipular sus cosas”.
En el transcurso de
los años realizaron canguros, pero por falta de maquinaria no continuaron, sin
embargo están produciendo actualmente carteras para las mujeres, “actualmente,
nuestro último producto es cartera para damas, que son muy formales”.
La confianza de la clientela es muy buena porque: “vienen a la tienda a cambiar colores. O sea, digamos, se compran un producto de hace años y vienen a sólo decir qué color nuevo tienen, y se compran otro, porque les ha durado buen tiempo”.
Productos para el
futuro
Sobre los planes que
tienen: “Más adelante queremos centrar un poco más al público joven. Que los
jóvenes utilicen todo lo que es la cultura de Bolivia. Claro, sí. Que no se
olviden de dónde salen las cosas, ¿de dónde son las raíces?, ese es el
objetivo. Algunas poleras juveniles, con toques de aguayos. Que no sea lo común
también, porque a veces lo común no gusta a los jóvenes”, cuenta José.
Mensaje para los
futuros emprendedores
Un mensaje que da a
los futuros emprendedores ,o a los que tienen ideas, pero todavía no se animan:
“No sé qué decirles porque ahorita yo lo único que puedo decir es que no tengan
miedo. Si hay miedo, es parte del proceso. Y seguir adelante y va a haber
personas que sí van a apoyar y va a haber personas que no. Normalmente los que
están en el círculo de la familia, los amigos, todo eso, sí, ellos no, no
apoyan fácil”.
“Y hay que pedir
consejos de personas que han logrado. Con mucha humildad hay que pedir esos
consejos a las personas que han
alcanzado alguna meta y si nos dice algo que no nos gusta, hay que
escuchar porque ellos tienen razón. Por eso han logrado todas esas cosas”,
aconseja Alba.
Cel: 70128590

