Alvaro Quisbert: “siempre a la vanguardia en el preparado de fricasé y chicharrón”

A escasos metros del Teleférico Amarillo de Sopocachi se encuentra uno de los restaurantes que por la calidad y sabor de sus platos es un verdadero hallazgo gastronómico. Hablamos de Restaurante Royal Chic Fric de Alvaro Quisbert Herrera, ex socio y también fundador de lo que  en los años 2000 y hasta la fecha es chicharrón La Riel en la ciudad de La Paz.

Quienes están versados en la preparación de los platos tradicionales, señalan que solo con los dedos de una mano se puede contar a los restaurantes que realizan buenos preparados de chicharrón y fricasé. 

Estos entendidos tendrán que incluir en su corta lista los preparados de Alvaro Quisbert y su esposa Patricia Herrera, un dúo que está mostrando habilidades culinarias de alto valor.

“Hace varias décadas nosotros empezamos con la fórmula y ahora trabajamos  cada día más para dar a nuestros clientes el mejor fricasé y chicharrón de La Paz”, afirma Alvaro Quisbert.

El restaurante  Royal Fric Chic  no tiene mas de 5 años en la esquina Abdón Saavedra y Méndez Arcos y en ese corto tiempo ha  conquistado el paladar  de  un amplio público consumidor de la  tradicional zona de Sopocachi.

Está claro que no cualquier cocinero o cocinera puede  preparar el fricasé y el chicharrón. Alvaro y Patricia   saben lo que están haciendo sobre todo con la elaboración del chicharrón cochalo y el  plato mixto de chicharrón y fricasé.

Además el local tiene la peculiar caracterìstica de acompañar la presencia del pùblico consumidor con un variado menu de musica chaqueña.

“Probar para creer” se diría  y Alvaro y Patricia lo esperan para   mostrar  que saben cocinar.

“No tuve mas opción que empezar de cero con mi emprendimiento”

¿Cómo y en qué circunstancias se inició este emprendimiento?

Todo comenzó con un puestito en las rieles de la Buenos Aires allá por el año 93 o. Mi hermano mayor estudiaba contaduría, yo aun en colegio y en ese tiempo mi i hermano se comprometió con ella (la dueña).

El negocio comenzó cuando una señora de Cochabamba, una cochalita nos dio la receta básica, como  preparar todo. Nosotros pulimos esa receta, sobretodo yo porque a mí siempre me gusto la buena gastronomía, entonces en esa línea mejore las recete y nos animamos a vender el fricasé y el chicharrón en la buenos aires. De la noche a la mañana  el negociofue un boom ya que cada semana teníamos que ir incrementando la producción y así se fue multiplicando todo.

¿Dónde empiezan los problemas que dan lugar a la división del negocio?

Por asuntos de mayor demanda, mi hermano decide adquirir un préstamo y comprar un local. Es increíble la demanda que teníamos, porque  había una cola bárbara. Lamentablemente mi hermano tuvo problemas con la dueña actual que en ese entonces era su esposa y se rompió la sociedad.  El 2005 todo queda disuelto y  yo quede en la calle  porque mi hermano no hizo ningún contrato formal. Como mi hermano tenía 3 hijas firmó todo y fui yo quien se quedó sin nada, tampoco me devolvieron mi inversión.

¿No te quedo otra opción que rearmar el proyecto y volver con algo propio?

A raíz de eso yo me anime a abrir mi propio negocio, porque siempre estuve a la vanguardia en cuestión de sabor. Con más de 25 años de experiencia me anime a arrancar de cero y nada es fácil, pero yo creo en mi producto y me está yendo bien. Ya vamos 5 años aquí en Sopocachi a lado del Teléferico amarillo y la respuesta del público me alegra y emociona.

¿Dónde está el secreto de un buen fricase y el exquisito chicharrón?

Lo nuevo de nosotros es que fusionamos el fricase con el chicharrón cochabambino, de donde sale un plato   mixto que está gustando mucho a la gente y que tiene alta demanda.

Algo importante es que realizamos una cuidadosa selección de la carne porque es el insumo base de nuestros platos. Traemos carne magra desde nuestro proveedor certificado que se encuentra en Santa Cruz. Nuestro punto fuerte y lo que nos ha dado clientes es tener un  buen estándar de calidad.

A veces me preguntaba ¿Por qué si hago un buen producto no lleno tanto  y llego a la conclusión de que para vender bien hay que tener un buen local  y controlar también otros aspectos. Para empezar hay que saber vender.  Estamos mejorando en todo  y me doy cuenta que es hora de recoger mi siembre porque estuve cosechando por mucho tiempo.