Bolivia reporta aumento en faenado y producción de carne, fortaleciendo su aporte económico
El faenado de ganado bovino y
la producción de carne en Bolivia han experimentado un crecimiento constante
año tras año. Entre 2017 y 2024, la productividad de la proteína reporta un
crecimiento de 28%; mientras que el faenado creció en 26%.
Según el informe Derribe de
Ganado Bovino del Instituto Nacional de Estadística (INE), las cifras de
exportación también reportan un notable crecimiento, ya que, entre 2022 y 2024,
la venta de la proteína a mercados internacionales subió en 55%.
Esta tendencia positiva ha
convertido a la industria cárnica en una de las principales fuentes de ingresos
de divisas para el país, gracias a la exportación de carne a mercados
internacionales.
Además, las cifras de
producción de carne bovina en 2024 marcan un récord histórico de los últimos
años con 274.949 toneladas. Ese dato superó los indicadores alcanzados en los
últimos ocho años previos, cuando las cifras más altas eran en 2022 (230.090 toneladas)
y 2023 (250.946 toneladas).
El informe del INE detalla que
en 2024 fueron faenadas 1.286.841 cabezas de ganado, que superaron también los
registros de 2022, de 1.086.917, y de 2023, que alcanzaron 1.190.058. La
cantidad de cabezas de ganado bovino faenadas también marca un registro
histórico de los últimos años.
A mayo de 2025, la producción
de ganado ya supera las 100 toneladas y se tiene un reporte de 463.779 cabezas
faenadas.
Carne
El informe Derribe de Ganado
Bovino del INE incluye información sobre el número de cabezas de ganado bovino
faenadas, producción y rendimiento de carne de res, correspondiente a las nueve
ciudades capitales del país
La fuente de datos proviene de
registros administrativos de los principales mataderos legalmente establecidos,
como centros de faenado o derribe de ganado que están sujetos a las normas
sanitarias, de higiene y de funcionamiento establecidas por el Servicio
Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag). La
cobertura de esta operación estadística representa el 82% de la cantidad total
faenada a escala nacional.
La carne bovina es uno de los
productos más consumidos en Bolivia. Según cifras oficiales, el país tiene un
consumo per cápita de entre 20 y 22 kilos al año, por debajo de países como
Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay.
La evolución en ganadería los
últimos años ha sido muy notoria, con mejoras en la eficiencia reproductiva,
genética y nutrición, particularmente en Santa Cruz.
Justamente, el departamento de
Santa Cruz se consolida como el líder indiscutible en la producción de carne en
Bolivia.
Informe
Según el informe del INE, en
2024 ese departamento reportó el faenado de 894.600 cabezas de ganado,
superando las 796.658 del año 2023. Y la producción también registra un
incremento, pasando de 170.000 toneladas (t) en 2023 a 193.204 t el año pasado.
Según el informe anual sobre
el hato ganadero del INE, en 2024 Santa Cruz reportaba 5.048.138 de cabezas de
ganado.
El departamento de La Paz se
ubica como segundo en faenado de carne bovina con 131.401 cabezas de ganado;
sin embargo, la cifra es menor a la registrada en 2023, cuando llegó a 137.221.
En cuanto a producción, bajó
de 28.691 toneladas en 2023 a 28.027 t en 2024. Según el informe de hato
ganadero, ese departamento tenía en 2024 un total de 605.136 cabezas de ganado.
Otros departamentos
Cochabamba también reporta una
disminución en las cifras de faenado. Bajó de 134.099 cabezas de ganado en 2023
a 133.979 en 2024. En cambio, creció en producción de carne bovina de 27.487
toneladas en 2023 a 27.641 toneladas en 2024.
Su hato ganadero en 2024 llegó
a 464.650 cabezas de ganado.
Trinidad, en Beni, tiene
cifras más bajas. Según el informe del INE, su producción en 2024 llega a 6.945
toneladas y faenó 35.649 cabezas de ganado.
Sin embargo, las cifras solo
corresponden a mataderos de Trinidad, ya que en Beni la ganadería se enfoca,
principalmente, en la producción de carne y cuero en prácticamente todos sus
municipios. El año 2024 llegó a 3.433.862 cabezas de ganado bovino.
Si bien la producción de carne
va en aumento año tras año, la exportación del producto registra un crecimiento
más acelerado.
La exportación de carne en
Bolivia se ha convertido en un sector fundamental para la generación de divisas
en el país.
Este crecimiento ha
contribuido significativamente a la economía boliviana, fortaleciendo las
finanzas nacionales y el sector se consolida como uno de los pilares no
tradicionales de la economía exportadora nacional.
Según el informe del INE, la
exportación de carne reporta un crecimiento del 55% entre 2022 y 2024. En 2022,
el país exportó 20.373 toneladas; un año después la cifra subió a 28.178
toneladas y el año pasado la cantidad de ventas se elevó a 46.069 toneladas.
Valor
El Instituto Boliviano de
Comercio Exterior (IBCE) confirma el crecimiento en las exportaciones de esta
proteína. De exportar por un valor de $us 9 millones en el 2015, la cifra se
elevó a $us 181 millones el año pasado.
El principal destino de la
carne boliviana es China, con ventas que superan los $us 160 millones.
Sin embargo, a pesar de este
avance, el sector enfrenta varios obstáculos. Este año, el Gobierno tomó la
medida de bloquear la exportación durante cuatro meses, con el argumento de que
no se le da prioridad al mercado
interno.
De acuerdo con autoridades, la
oferta de carne bovina para este año es de 351.231 toneladas; mientras que la
demanda llega a 295.293 t, por lo que hay un superávit de 55.293 t y un cupo
exportable de 44.750 toneladas.
Al respecto, el presidente de
la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), Wálter Ruiz explicó que
el sector ha sufrido varios problemas como la falta de diésel, dólares y una
exportación que no ha sido continua.
“Estamos en 13% menos de la
inflación; es real, nuestro kilo de carne no vale lo que debería comparado con
la inflación”, justificó.
Según las cifras de
Fegasacruz, la producción en Bolivia supera las 350.000 toneladas anuales, con
un excedente de 80.000 toneladas que “podríamos exportar”.
Identificó, además, otros
problemas que afectan seriamente al sector como el abigeato y el contrabando a
la inversa.
Ruiz informó que el ganadero
tarda tres años en producir un animal y lo hace con mucho esfuerzo debido al
alza en insumos. “No habrá un crecimiento en cabezas de ganado si no hay un
incentivo de mercado. Cada año estamos creciendo en 3% y hay consumo interno
bien abastecido”.
Políticas para el sector
En mayo de este año, la
Organización Mundial de la Sanidad Animal declaró a Bolivia libre de fiebre
aftosa sin vacunación, lo que garantiza la calidad de la proteína y le abre
puertas para ampliar su exportación. Fegasacruz advierte que “ese logro hay que
acompañarlo con una inversión pública en la ganadería y puertas abiertas” para
la exportación.
Ruiz garantizó que en Bolivia
se consume cortes de res de primera y descartó la idea de que se venda al
exterior la mejor carne.
Los ganaderos cruceños ocupan
3.600.000 hectáreas, “no tenemos la mayor cantidad de tierras”.
Las cifras confirman que el
sector cárnico es un pilar en la economía nacional.

