Johanes Kaiser y Augusto Pinochet

El antiboliviano candidato chileno Johannes Kaiser tiene un largo historial de misoginia, racismo y defensa de la dictadura de Pinochet

El candidato de la ultarederecha chilena Johanes Kaiser,  quien volvió a la palestra político-mediática chilena con furibundas frases sobre Bolivia, tiene un historial  penoso  de conductas misóginas, racistas y a favor de la dictadura de Augusto Pinochet.

Kaiser, actualmente tercero en la preferencia electoral quiere utilizar a Bolivia para ganar la confianza de recalcitrantes sectores de la derecha chilena que en la actualidad apoyan al otro candidato de la derecha José Kast.

Atlas Intel, en coordinación con Bloomberg, difundió una encuesta sobre las ya cercanas elecciones presidenciales que se harán en Chile el próximo 16 de diciembre, comicio en el que se enfrentarán 8 candidatos. El sondeo de la empresa brasileña se hizo sobre 3.709 personas (51,4% mujeres y 48,6% hombres) entre el 25 y el 30 de octubre de 2025. El dato más destacado es el crecimiento del diputado derechista Johannes Kaiser, que amaga con superar al también derechista José Kast, aunque ambos siguen a distancia a la candidata de izquierda, la exministra Jeannette Jara.

Acusaciones de misoginia

En 2018, criticó sarcásticamente el sufragio de las mujeres que votan por partidos pro inmigración, en el contexto de las agresiones sexuales perpetradas en Alemania en 2015 y 2016, siendo calificado como «misógino» por aquello, ante esto, el diputado electo anunció su renuncia a la colectividad.​ Años después explicaría que no ridiculizó el voto femenino sino que era una crítica de las personas que votan «contra de sus propios intereses».

En 2021, cuando fue elegido diputado por el distrito 10, se popularizaron sus dichos en los que ridiculizaban a las mujeres víctimas de violencia sexual​ y donde aseguraba que los violadores de mujeres feas se merecían «una medalla». Los dichos promovieron la presentación de un proyecto de ley para sancionar la apología de la violencia sexual hacia las mujeres.

En julio de 2025, al retomar el tema durante su campaña presidencial, Kaiser reconoció que sus palabras tuvieron un costo político, aunque insistió en que fueron sacadas de contexto. Afirmó que no pretendía negar el derecho al voto femenino, enfatizando: “Hay que estirar mucho el chicle para decir que yo les quería quitar el derecho a voto a las mujeres.” Además, expresó su rechazo a lo que considera una versión “tóxica” del feminismo contemporáneo en Chile, argumentando que no se trata de cuestionar derechos, sino de una “ideología distorsionada” que presupone culpabilidad hacia los hombres.[96]​

 

Declaraciones sobre víctimas del Caso Pisagua (2021)

En 2021, durante una transmisión en su canal de YouTube, Kaiser afirmó que las personas ejecutadas en el marco del Caso Pisagua estuvieron «bien fusiladas» y que en Chile «se fusiló poco», declaraciones que generaron amplio rechazo público y político.Sus dichos motivaron una querella por injurias presentada por familiares de las víctimas, quienes lo acusaron de justificar crímenes de lesa humanidad. La Corte de Apelaciones de Santiago acogió la acción judicial y ordenó el retiro de los videos donde profirió tales expresiones, imponiéndole además una multa.

 

 

Declaraciones sobre apoyo a un nuevo golpe de Estado (2025)

En julio de 2025, durante una entrevista en contexto de las candidaturas presidenciales, en el programa De Frente de Mega conducido por Tomás Mosciatti, Kaiser afirmó que apoyaría un nuevo golpe de Estado “sin duda, absolutamente” si se repitieran las condiciones de 1973, refiriéndose especialmente al contexto de la época. No obstante, intentó matizar su postura señalando que ciertos factores deben darse para justificar la vía armada: que la Corte Suprema declare al presidente fuera de la ley, que la Contraloría lo acuse y que el Congreso pida la intervención de las Fuerzas Armadas —condiciones que, según él, constituyen un escenario similar al ocurrido aquel año.[102]​[103]​

Estas declaraciones generaron rechazo en diversos sectores políticos y organizaciones de derechos humanos. Se acusó al precandidato de «fomentar el negacionismo» y de «poner en riesgo la convivencia democrática». La diputada Lorena Fríes, calificó sus dichos como una negación del sufrimiento de numerosas familias, y que «alguien así no puede ser candidato a la presidencia».​