José Gabriel Espinoza, ministro de Economía
Gobierno prepara a la población para lo que será el retorno a los “paquetes” de medidas económicas
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel
Espinoza, confirmó el fin de la subvención “ciega” a los hidrocarburos y dijo
que se evalúan compensaciones para los sectores que serán más afectados.
“La subvención tal como está ahora no es sostenible, porque
el 30% se va en contrabando y corrupción”, dijo en Unitel.
Y explicó que es una subvención “ciega” porque beneficia a
todos, incluso a quienes no la necesitan.
En ese marco, anunció que se está trabajando en la forma “de
llegar a la gente que más lo necesita. La subvención a la oferta ya no es
sostenible; vamos hacia una subvención a la demanda”, añadió.
Y explicó que la subvención a la demanda implica dar algún
tipo de apoyo al transporte, o directamente a las personas para que paguen el
transporte público, pero ya no se subvencionará de manera ciega y a todos,
porque hay mucha gente que sí puede pagar”.
Espinoza no dio una fecha exacta de cuándo se levantará la
subvención a los hidrocarburos y dijo que aún están trabajando en el tema.
Explicó, además, que se apunta a que sea un proceso ordenado
y que beneficie a todo el país. “Estamos identificando a la población más
vulnerable, probablemente el 30% o 40% de la población. Tenemos más o menos
calibrado cómo hacerlo: podrían ser distintos pagos o un solo pago”, afirmó
respecto a las compensaciones.
Paquete
Asimismo, el ministro dijo que la economía de Bolivia “va a
cambiar significativamente” en un plazo de entre 6 y 7 meses con participación
activa del sector privado. El objetivo es luchar contra la inflación y
preservar el poder adquisitivo de los ingresos de la población.
De inicio se perfila que Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos (YPFB) de paso al sector privado en la importación de combustibles,
lo que hará posible mantener divisas en el Banco Central de Bolivia (BCB), y la
Empresa Nacional de Electricidad (Ende) deje el monopolio en la generación de
energía eléctrica.
Espinoza informó que la principal tarea es luchar contra la
inflación y mantener el poder adquisitivo de los ingresos de la población, que
se logrará con políticas como la disciplina monetaria, que estará a cargo del
Banco Central de Bolivia, y la disciplina fiscal, es decir, “no gastamos más de
lo que tenemos”.
La subvención a los hidrocarburos es un peso grande para la
economía del país. La falta de divisas para la importación, sumado al gasto en
subsidio, generaron en Bolivia una crisis de combustibles sin precedentes.

