El 71 % reportó mejoras emocionales tras la desconexión digital temporal
Investigación demuestra que bloqueo del internet móvil durante 14 días podría beneficiar la salud mental y la atención
Una investigación reveló que limitar el acceso a la red en smartphones reduce la ansiedad y la depresión, con efectos comparables a algunos tratamientos médicos, además de mejorar la concentración y el bienestar general
Un reciente estudio sugiere que bloquear el acceso a
internet móvil en los teléfonos inteligentes durante dos semanas podría
traducirse en mejoras considerables en la salud mental, la capacidad de
atención y el bienestar subjetivo. Según el estudio publicado en la revista
especializada PNAS Nexus, los experimentos, realizados en colaboración entre
investigadores de Canadá y Estados Unidos, analizaron el comportamiento de 467
participantes para explorar el impacto del uso excesivo de los smartphones en
aspectos psicológicos claves.
El 71% de los participantes informó una mejora en su salud
mental tras bloquear el acceso a internet móvil en sus dispositivos. Además, se
evidenciaron reducciones significativas en los síntomas de ansiedad y
depresión. Estos resultados, incluso superan los efectos de algunos
tratamientos farmacológicos como antidepresivos en investigaciones previas.
Asimismo, en cuanto a la atención sostenida, los investigadores detectaron que
limitar las distracciones móviles ayudó a revertir una década de deterioro
cognitivo relacionado con la edad.
Esta intervención fue efectiva al permitir que los usuarios
emplearan su tiempo de manera más productiva y saludable, como dedicarse a
pasatiempos, socializar en persona o disfrutar de la naturaleza. Al respecto,
el profesor Adrian Ward, de la Universidad de Texas y autor principal de la
investigación, afirmó según el New York Post que “los teléfonos inteligentes
han cambiado drásticamente nuestras vidas y comportamientos en los últimos
quince años, pero nuestra psicología humana básica sigue siendo la misma”. El
académico enfatizó que los datos revelan que no estamos adaptados para manejar
una conexión constante con todo, todo el tiempo.
Métodos y limitaciones
El enfoque metodológico del estudio fue descrito por PNAS
Nexus como riguroso. Se pidió a los participantes instalar una aplicación de
bloqueo llamada Freedom, la que deshabilitó el acceso a internet móvil durante
dos semanas. Sin embargo, las llamadas y mensajería permanecieron habilitadas.
Esta intervención mostró ser un desafío para muchos: de los 467 participantes
iniciales, solo el 26% cumplió con el bloqueo durante al menos diez días. Este
dato sugiere las dificultades inherentes para reducir el uso de dispositivos en
una era digital. Aun así, se lograron resultados alentadores.
Un grupo bloqueó el acceso desde el principio, mientras que
el otro inició la restricción tras dos semanas. Este diseño cruzado permitió
observar cambios durante y después de la intervención.
Además, el estudio reconoció límites importantes: los
participantes ya tenían cierto interés en disminuir su dependencia a los
smartphones, lo que podría sesgar los resultados. También se sugirió que
explorar alternativas menos restrictivas, como bloquear únicamente redes
sociales, podría ofrecer una solución más viable para el usuario promedio.
Impactos psicológicos y sociales
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio está
relacionado con el bienestar emocional. La desconexión promovió un aumento en
el tiempo dedicado al sueño y mejoró significativamente la conexión social
fuera del ámbito digital. Actividades como caminar al aire libre o interactuar
cara a cara mostraron un efecto positivo en el estado de ánimo general. Por
otro lado, las personas con altos niveles de “miedo a perderse algo” (FoMO, por
sus siglas en inglés) experimentaron mayores beneficios tras limitar el acceso,
lo que sugiere que las redes sociales intensifican este sentimiento.
Según explicó Ward: “Los participantes ganaron mayor control
sobre sus decisiones, se sintieron más conectados socialmente y disfrutaron de
una mejor calidad del sueño”. Por su parte, Noah Castelo, otro líder del
estudio, subrayó en PNAS Nexus que estos cambios están mediados por la
eliminación de las constantes interrupciones digitales que, en muchos casos,
limitan la capacidad de atención y deterioran las relaciones humanas.
Como solución alternativa, el estudio recomendó a los
usuarios que aún desean estar conectados de forma intencionada limitar ciertas
aplicaciones en sus dispositivos o mantener horarios restringidos para el
acceso a internet. Herramientas como Freedom continúan siendo opciones
efectivas para quienes buscan un enfoque estructurado de desconexión.
En una encuesta de Gallup de 2022, el 58 % de los estadounidenses
admitió que usa sus teléfonos en exceso, y esta cifra aumenta al 80 % en
personas menores de 30 años. Sin embargo, un dato de 2018 reveló que solo el 17
% de los encuestados podría pasar un día entero sin su teléfono, reflejando la
dependencia continua hacia estos dispositivos.
Fuente:
-
www.infobae.com

