La Paz celebra su gesta libertaria en medio de la crisis: Arias entrega obras y denuncia impactos por escasez de diésel

En el marco de los festejos por la gesta libertaria del 16 de julio, La Paz vive un aniversario marcado por la crisis económica, la escasez de diésel y el alza en los precios de materiales de construcción. Pese a este complejo panorama, el alcalde Iván Arias anunció la entrega de la avenida Apumalla y del nuevo mercado de Villa Armonía, como parte de un paquete de 50 obras que se inaugurarán este mes.

“En medio de esta crisis, mantenemos la esperanza. Este año estamos invirtiendo más de 150 millones de bolivianos en diferentes obras”, destacó Arias en una entrevista con la red UNITEL. Aunque algunas de las denominadas “superobras” estaban previstas para agosto, explicó que se postergaron para octubre debido a la falta de recursos, pero aseguró que serán entregadas.

Una de estas grandes obras es la avenida Apumalla, una vía de cuatro carriles que incluye parques, jardines y una ciclovía. Su inauguración está programada para el 30 de julio. Arias señaló que esta arteria conectará zonas próximas al centro con el norte de la ciudad, y reveló que ya se plantea convertirla en un futuro “folklódromo” para eventos culturales.

La otra obra destacada es el mercado de Villa Armonía, construido con una inversión de 7 millones de bolivianos, que será entregado también este mes.

Una crisis que golpea obras y servicios

Arias denunció que la falta de diésel y el incremento del precio de materiales han afectado seriamente la ejecución de proyectos. “El cemento estaba en 50 bolivianos, hoy cuesta 80. El asfalto, que valía 8.000 bolivianos por tonelada, ahora está en 18.000 o 19.000. Es un golpe muy duro”, afirmó.

Además, la escasez de diésel ha afectado la recolección de basura y las obras de prevención ante las lluvias, mientras que la falta de dólares comienza a repercutir en el suministro de medicamentos.

Ajustes y despidos en la Alcaldía

Para enfrentar la crisis, la Alcaldía paceña implementó un fuerte recorte institucional. Según Arias, se redujo el número de funcionarios de 10.500 a 6.000 en sus cuatro años de gestión. “Son 4.000 personas que han salido, y aunque aún somos muchos, este ajuste era necesario para poder seguir entregando obras”, explicó.

El reordenamiento también incluyó una reducción estructural: se pasó de 14 secretarías a 8 y de 75 subjefaturas a 35 direcciones.

Conflictos en el Concejo Municipal

En medio de esta situación, Arias enfrenta una crisis política en el Concejo Municipal. Dos concejales de su bancada rompieron filas y se alinearon con el MAS, lo que le hizo perder el control del legislativo edil. Además, el alcalde no reconoce a Lourdes Chambilla como presidenta del Concejo, lo que ha desatado disputas legales y celebraciones paralelas por el aniversario de 1809.

“La tea de Murillo sigue encendida”

Pese a todo, Arias expresó su compromiso con la ciudad. “Nos está afectando la crisis, pero paceños, seguimos adelante, no nos rendimos. La tea de Murillo sigue viva en nosotros y nunca se apagará”, concluyó.