Foto: Prensa Voces
MARTHA MAMANI: MIS RAÍCES SON EL MOTOR QUE IMPULSA MIS PASOS EN LA VIDA
“Mis raíces no son un punto de partida que dejé atrás; son el motor que impulsa cada paso que doy”
Por: Ernesto Rengel
La historia de Martha Mamani, directora de Comunicación Social de la UPEA, no comenzó en un aula ni en una oficina. Su origen está arraigado en un taller familiar donde sus manos ayudaban a dar forma a instrumentos de viento, un oficio milenario transmitido por generaciones.
Desde niña, aprendió que cada pieza artesanal lleva consigo no solo una función, sino también un alma: una conexión entre lo ancestral y lo moderno.
Es esta misma filosofía la que ha guiado su camino profesional, fusionando los conocimientos heredados de su familia con el rigor académico. En su rol de líder, aplica un enfoque único: aquel que respeta las tradiciones pero no teme cuestionarlas para abrir nuevos caminos. “Mis raíces no son un punto de partida que dejé atrás; son el motor que impulsa cada paso que doy”, reflexiona Martha.
LA POLLERA COMO SÍMBOLO DE RESISTENCIA Y ORGULLO
En un mundo donde los estereotipos pesan más que las palabras, Martha Mamani lleva su pollera con la frente en alto, desafiando las normas establecidas. Portarla mientras ocupa un cargo de autoridad no es solo un acto de valentía; es una declaración de principios. Para Martha, cada pliegue de la tela es un recordatorio de su identidad, una bandera que enarbola con orgullo en cada reunión y en cada decisión que toma.
“Portar la pollera es educar sin hablar”, afirma. Su presencia se convierte en un mensaje poderoso que desarma prejuicios y transforma percepciones. Ha demostrado que la tradición y la modernidad no son opuestos, sino dos caras de la misma moneda que enriquecen el liderazgo femenino.
Su lucha no ha sido fácil. Como mujer en un rol de autoridad, enfrentó el escepticismo de sus pares, quienes cuestionaron su capacidad. Pero ella respondió con hechos, liderando con transparencia, resultados y un compromiso inquebrantable con sus valores.
Un mensaje para las mujeres que sueñan con liderar
A las jóvenes que aspiran a ser líderes, Martha Mamani les dice: el éxito no está reñido con la identidad cultural, ni con las raíces que nos hacen únicas. “Cuando una oportunidad llega, debemos estar listas”, aconseja. Para ella, cada sacrificio realizado y cada obstáculo superado son testimonios de que el esfuerzo puede derribar barreras, incluso las más arraigadas en la sociedad.
La clave de su equilibrio entre vida personal y profesional radica en la organización y la claridad de propósito. Dedica tiempo a su familia sin descuidar su crecimiento profesional, demostrando que el liderazgo no significa renunciar a los lazos afectivos que nutren su fuerza interior.
Su historia es un recordatorio de que el liderazgo femenino tiene la capacidad de transformar sociedades. Desde su rol, no solo toma decisiones estratégicas; también inspira a otras mujeres a liderar desde su identidad, a ver en sus raíces no una carga, sino una fuente inagotable de poder.
Un legado que trasciende generaciones
En sus propias palabras: “La pollera no es un obstáculo, es un emblema”. Y así, con cada paso que da, Martha Mamani demuestra que la tradición y el liderazgo pueden caminar juntos, construyendo un futuro donde todas las mujeres, sin importar su origen, puedan liderar con orgullo y dignidad.
Y así, con cada paso que da, Martha Mamani demuestra que la tradición y el liderazgo pueden caminar juntos, construyendo un futuro donde todas las mujeres, sin importar su origen, puedan liderar con orgullo y dignidad.

