Mercado laboral boliviano pierde fuerza y la informalidad alcanza al 69,7%

Un reporte del Banco Central de Bolivia advierte una reducción de la población ocupada y un aumento de la inactividad, mientras las proyecciones prevén un incremento de la pobreza durante 2026.

El mercado laboral boliviano atraviesa un escenario de mayor fragilidad durante 2026. De acuerdo con un informe del Banco Central de Bolivia (BCB), hasta junio la cantidad de personas ocupadas se redujo en aproximadamente 205.000 respecto al cierre de 2025.

Al mismo tiempo, la población inactiva aumentó en cerca de 198.000 personas, un comportamiento que refleja una disminución de la participación de trabajadores en el mercado laboral.

Mayor subocupación

La debilidad del empleo también se observa en los indicadores de subocupación y subutilización de la fuerza laboral. Hasta junio, la tasa de subocupación alcanzó el 8,21% de la población ocupada, equivalente a unas 374.000 personas.

Si a este grupo se suma la población desocupada, la tasa de subutilización de la fuerza laboral llegó al 11,43%. Estos datos muestran las dificultades que enfrenta la economía para generar suficientes oportunidades laborales y absorber la mano de obra disponible.

La informalidad sigue siendo elevada

Otro de los principales problemas del mercado laboral es la alta proporción de trabajadores que desarrollan sus actividades en el sector informal.

En junio de 2026, alrededor de 3,2 millones de personas estaban ocupadas en el sector informal del área urbana. Esta cifra representa el 69,7% del total de la población ocupada.

La elevada informalidad deja a una parte importante de los trabajadores expuesta a empleos con menores niveles de estabilidad, productividad y protección laboral.

Los ingresos aún no recuperan los niveles previos

La evolución de los ingresos laborales también refleja las dificultades que atraviesan los hogares. Antes de la pandemia, el ingreso laboral mensual rondaba los Bs 3.000. Sin embargo, hasta octubre de 2025 se ubicaba en aproximadamente Bs 2.847.

Durante noviembre y diciembre del año pasado se registró una mejora, aunque el BCB señala que la continuidad de esta recuperación dependerá del comportamiento de la economía real y de la capacidad para generar nuevas fuentes de empleo.

A ello se suma la presión inflacionaria, que puede reducir el poder adquisitivo de las familias, principalmente entre quienes dependen de empleos informales o de actividades con menor productividad.

Pobreza podría aumentar en 2026

El deterioro del empleo y la evolución de los ingresos también tienen efectos sobre los niveles de pobreza. En 2025, el 44,7% de la población boliviana, equivalente a unos 5,4 millones de personas, se encontraba por debajo de la línea de pobreza.

La cifra fue superior a la registrada en 2024, cuando aproximadamente 4,5 millones de personas se encontraban en esa situación. Este incremento se produjo en un contexto de fuerte aumento de los precios, con una inflación estimada de 20,40% durante 2025.

Para 2026, las proyecciones contempladas en el escenario del BCB apuntan a que cerca de 5,7 millones de personas podrían encontrarse en situación de pobreza.

Los datos plantean un desafío para la recuperación económica: no solo será necesario crear más puestos de trabajo, sino también mejorar la calidad y los ingresos de los empleos existentes. La elevada informalidad, el crecimiento de la subocupación y la salida de personas de la fuerza laboral muestran la importancia de una recuperación sostenida de la actividad productiva.

Fuente:

- La Razón digital