Donald Trump
New York Times: “Trump se basa en distorsiones para argumentar su campaña contra Venezuela”
Por Charlie Savage
Para justificar los ataques de su gobierno a embarcaciones y
su creciente campaña de presión sobre Venezuela, el presidente Donald Trump se
ha basado regularmente en afirmaciones que distorsionan las circunstancias,
incurren en contradicciones y retuercen el lenguaje.
Trump dice que un “conflicto armado” hace lícitos los
asesinatos de personas en las embarcaciones, pero los expertos en derecho de
guerra afirman que no se cumplen las normas para que exista una guerra. El
gobierno actúa como si un término del argot venezolano para referirse a los
soldados corrompidos por el dinero de la droga, “Cartel de los Soles”, fuera un
cartel real. Ha renombrado a las drogas como “arma” y su tráfico como
“terrorismo”.
¿El argumento central para utilizar la fuerza armada?
Sobredosis causadas por fentanilo procedente de México. ¿El objetivo de los
ataques? embarcaciones sospechosas de transportar cocaína desde Sudamérica. ¿La
presunta implicación del presidente venezolano en el tráfico de drogas?
Intolerable. ¿Un expresidente de Honduras condenado en un tribunal
estadounidense por hacer exactamente lo mismo? Indultado por Trump.
Trump tiene un largo historial de declaraciones falsas o
engañosas. Pero la densidad de las mismas en los ataques de su gobierno a
embarcaciones y en la campaña de presión sobre Venezuela ha sido excepcional.
El patrón se remonta a febrero, cuando, por orden de Trump,
el secretario de Estado Marco Rubio designó a ocho cárteles de la droga y
grupos criminales latinoamericanos como “organizaciones terroristas”, incluido
el Tren de Aragua, una banda carcelaria venezolana. Desde entonces, el equipo
de Trump ha insistido en llamar a esos grupos y a sus presuntos miembros
“narcoterroristas”.
En lenguaje llano, los terroristas son fanáticos que
utilizan la violencia para promover alguna causa ideológica o religiosa. Los
cárteles de la droga son empresas sin escrúpulos que buscan ganancias
suministrando un producto ilícito, a pesar de la prohibición.
Una de las principales justificaciones de la promesa del
gobierno de apartar a Maduro del poder es que en 2020 fue imputado por
conspirar para exportar cocaína a Estados Unidos.
En marzo, Trump declaró que podía invocar una ley de
deportación en tiempo de guerra contra los venezolanos sospechosos de
pertenecer al Tren de Aragua —y deportarlos sumariamente a una conocida prisión
de El Salvador— porque, dijo, Nicolás Maduro, el líder de Venezuela, estaba
dirigiendo a esa banda para llevar a cabo una “invasión”.

