Tensión en la Cámara de Diputados obliga a suspender sin fecha la sesión sobre el contrato de litio con la empresa china CBC

La sesión en la Cámara de Diputados destinada a debatir el contrato para la industrialización del litio con la empresa china Hong Kong CBC fue suspendida “sin fecha ni hora” debido a fuertes enfrentamientos y agresiones entre legisladores. El ambiente se tornó tenso durante la madrugada de este viernes, tras más de 18 horas de discusiones ininterrumpidas.

“Al no existir las condiciones necesarias, declaramos un cuarto intermedio sin fecha ni hora”, anunció el presidente de la Cámara Baja, Omar Yujra, alrededor de las 05:00.

Enfrentamientos y denuncias

El conflicto se desató por el método de votación propuesto. Yujra había instruido que la votación en su estación en grande se realizara mediante escrutinio. Sin embargo, diputados de oposición y del ala “evista” del MAS exigieron que fuera nominal, para transparentar quiénes respaldaban o rechazaban el contrato ante la ciudadanía.

El desacuerdo derivó en la toma del espacio contiguo a la testera y en la posterior destrucción de las casetas de votación. A raíz de este hecho, Yujra abandonó el recinto.

Durante la sesión, la diputada Luisa Nayar (Comunidad Ciudadana) denunció presuntos sobornos a legisladores para apoyar la aprobación del contrato, aunque no presentó pruebas. Su colega, Lissa Claros, acusó que se habrían repartido “maletines negros” para “comprar conciencias”.

El contrato en disputa

El acuerdo suscrito en noviembre de 2024 contempla la implementación de dos plantas de producción de carbonato de litio en el Salar de Uyuni (Potosí), en el marco de una alianza entre el Gobierno boliviano y la empresa china CBC.

Sin embargo, el contrato ha generado rechazo en sectores opositores y oficialistas críticos al Gobierno, quienes cuestionan la falta de consulta previa con las comunidades afectadas. “El litio no se regala, el litio no se vende”, gritaban varios parlamentarios mientras bloqueaban el avance del debate.

Argumentos legales y protestas

La diputada Lissa Claros sostuvo que el contrato no debería tratarse debido a que existe una acción popular en curso ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), presentada por más de 50 comunidades. “Hay que esperar si el fallo se ratifica o se revoca”, afirmó.

Durante el tenso debate, el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, fue increpado y agredido verbalmente mientras intentaba explicar los alcances del contrato. Incluso le arrojaron agua mientras hablaba en el hemiciclo.

Gallardo defendió el proceso asegurando que el contrato fue socializado en diversos espacios y cumple con las normativas legales vigentes.

Por ahora, la discusión sobre el futuro del litio en Bolivia queda suspendida, en medio de un clima de incertidumbre política y social.