Trump despliega miles de efectivos militares en Los Ángeles tras disturbios por redadas migratorias
El
presidente Donald Trump ordenó este lunes el despliegue de 700 marines y 2.000
guardias nacionales adicionales en Los Ángeles, en respuesta a las violentas
protestas desatadas contra las redadas migratorias. La medida, que eleva a más
de 4.000 los efectivos federales en la ciudad, ha sido calificada por el
gobernador de California, Gavin Newsom, como un intento de "provocar el
caos".
En
un mensaje en X (antes Twitter), Newsom acusó a Trump de "enviar soldados
a suelo estadounidense para enfrentarse a compatriotas", tachando la
decisión de "demente y dictatorial". La movilización, una de las
mayores en décadas, se produce tras cuatro días de disturbios en los que
manifestantes incendiaron vehículos, saquearon comercios y se enfrentaron a la
policía, que respondió con gases lacrimógenos y balas de goma.
Tensiones
en aumento
Los
Ángeles, la segunda ciudad más grande de EE.UU. y con una importante población
latina, vive un clima de creciente confrontación. Mientras Trump asegura que
los disturbios son obra de "agitadores profesionales e insurrectos",
residentes como Kelly Diemer (47 años) denuncian que las tropas "no están
para protegerles, sino para atacarles".
"Si
continúan, recibirán un golpe más fuerte que nunca", advirtió Trump en
redes sociales, tras afirmar que algunos manifestantes escupieron a los
soldados. Sin embargo, la alcaldesa Karen Bass (CNN) matizó que no se trata de
un "levantamiento civil generalizado", destacando que la mayoría de
las protestas han sido pacíficas
Críticas
y cuestionamientos
El
despliegue, que omitió la coordinación con autoridades locales, ha generado
rechazo incluso dentro de las fuerzas de seguridad. El jefe de la policía de
Los Ángeles, Jim McDonnell, alertó sobre los "riesgos de confusión"
al introducir tropas federales sin planificación.
Además,
reportes del San Francisco Chronicle revelaron que algunos guardias nacionales
dormían en el suelo de edificios federales, ante la falta de fondos para
alojamiento. "No hay recursos para comida, agua o combustible",
denunció una fuente anónima.
Impacto
migratorio y reacciones internacionales
Las
redadas del ICE (Servicio de Inmigración) se centraron supuestamente en
miembros de cárteles mexicanos y colombianos, pero decenas de detenidos son
migrantes comunes. Las autoridades mexicanas confirmaron el arresto de 40 de
sus ciudadanos, mientras la presidenta Claudia Sheinbaum exigió que se respete
el "debido proceso y la dignidad humana".
La
ONU advirtió contra la "militarización" de la crisis, en un escenario
que recuerda a los disturbios raciales de 1965, la última vez que se desplegó
la Guardia Nacional sin aprobación estatal.

