YPFB detiene temporalmente la descarga de combustible en Arica por razones técnicas y de seguridad

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que la descarga de combustible de uno de sus buques en el puerto de Arica, Chile, fue interrumpida por motivos “técnicos y de seguridad”. La estatal negó que esta pausa se deba a problemas de pago, y aseguró que en los próximos días se reanudará el proceso de abastecimiento al país.

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, confirmó este viernes que la interrupción fue necesaria luego de que se realizaran dos operaciones iniciales que no pudieron completarse por razones operativas. “Estaba prevista la descarga de un buque, pero lamentablemente no se pudo concluir debido a situaciones técnicas y de seguridad”, declaró la autoridad ante los medios.

Este hecho ocurre en medio de una creciente demanda de combustibles en el país, reflejada en largas filas en estaciones de servicio y reclamos de diversos sectores que exigen soluciones inmediatas ante la escasez de diésel y gasolina.

Para garantizar el suministro, el Gobierno activó gestiones administrativas, legales y diplomáticas que permitieron el desvío de una embarcación al puerto de Mollendo, en Perú. “Esta maniobra implicará mayores costos logísticos, pero permitirá descargar 40 millones de litros de diésel y así reducir las filas en los surtidores”, explicó Gallardo.

Por su parte, la gerente nacional de Industrialización de YPFB, Gabriela Delgadillo, recalcó que el combustible transportado ya fue pagado y que tanto el diésel como la gasolina serán descargados una vez se restablezcan las condiciones necesarias. “No existe ningún problema de falta de pago”, enfatizó.

Las autoridades detallaron que actualmente se encuentran a la espera de descargar 75 millones de litros de gasolina y 97 millones de litros de diésel en el puerto de Arica.

Adicionalmente, se prevé que la próxima semana ingresen al país, por vía terrestre desde Argentina y Paraguay, otros 46 millones de litros de diésel y 45 millones de litros de gasolina, lo que demandará el desplazamiento de más de 2.000 cisternas.