Andrónico Rodríguez presenta a su compañera de fórmula en medio de abucheos y rechazo

La Paz fue escenario este lunes de la presentación oficial del binomio de Alianza Popular, conformado por Andrónico Rodríguez como candidato a la Presidencia de Bolivia y Mariana Prado, exministra de Evo Morales, como postulante a la Vicepresidencia.

El acto se llevó a cabo en un hotel paceño, donde ambos fueron respaldados por sus simpatizantes. La ceremonia contó con la presencia del líder del Movimiento Tercer Sistema, Félix Patzi, y de Mario Cronenbold, designado como jefe de campaña del frente político.

Con esta fórmula, Alianza Popular se convierte en la novena dupla inscrita para las elecciones generales del 17 de agosto. Cabe recordar que este lunes, a las 23:59, vence el plazo para la inscripción de candidaturas ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Perfil de Mariana Prado

Nacida en La Paz y con 42 años de edad, Mariana Prado es administradora de empresas de profesión. Su trayectoria en la función pública incluye su gestión como ministra de Planificación del Desarrollo entre enero de 2017 y noviembre de 2019, durante el gobierno de Evo Morales. Ahora, su postulación a la Vicepresidencia deberá ser inscrita formalmente ante el TSE.

Tensión y rechazo durante la proclamación en Cochabamba

Sin embargo, el lanzamiento de la fórmula Rodríguez-Prado no ha estado exento de controversia. Durante un acto realizado en Cochabamba, la proclamación de Mariana Prado fue recibida con abucheos, silbidos y gritos por parte de sectores del bloque popular. Lo que debía ser una muestra de unidad y fortaleza terminó revelando profundas divisiones internas.

Prado, cercana al exvicepresidente Álvaro García Linera, es vista por varios sectores como una figura impuesta desde las élites intelectuales, alejada de las luchas territoriales y populares que dieron origen al bloque. Su perfil técnico y su pasado en el gobierno de Morales han generado desconfianza en las bases más combativas, que la consideran una representante de un modelo de poder que intentan superar.

Los organizadores intentaron contener el malestar, pero sin éxito. Mariana Prado apenas logró hablar antes de que la presión del público obligara a dar por concluida su intervención. Andrónico Rodríguez intervino para pedir respeto y unidad dentro del proyecto político, aunque no logró calmar los ánimos caldeados.

Este episodio expone las tensiones que atraviesan al bloque popular en un momento clave del calendario electoral. La inclusión de Prado, lejos de cohesionar, ha despertado sospechas de una posible restauración de antiguos equilibrios de poder, generando un escenario incierto para la alianza. El acto en Cochabamba deja en evidencia que, más allá de los nombres, el debate de fondo sigue siendo quién debe representar y conducir el nuevo ciclo político del país.