Calor extremo en Europa provoca más de 35.000 muertes; En Bolivia, Santa Cruz presenta altos riesgos por incremento de temperaturas
Las altas temperaturas provocadas por las consecutivas olas
de calor registradas en Europa este verano han causado la muerte de unas 35.000
personas más en comparación con lo que cabría esperar en circunstancias
normales. Según cifras publicadas por el diario británicio The Guardian, el
exceso de mortalidad en Alemania, Francia y España, que son tres de los países
más grandes de la Unión Europea, supera los 25.000 fallecidos, un dato que se
prevé que aumente cuando se consoliden los números totales de agosto.
A nivel de Sudamérica Santa Cruz de la Sierra, aparece entre
las ciudades con mas alto riesgo de muerte para los próximos años por los
siguientes factores: Combina temperaturas altas, humedad, crecimiento urbano
rápido y menor capacidad de adaptación al calor extremo que muchas ciudades más
ricas. Si se combina proyecciones climáticas + evidencia
epidemiológica sobre mortalidad por calor, las ciudades que parecen más preocupantes para las próximas
décadas son: Río de Janeiro, Buenos Aires, Sao Paulo, Santiago y Santa Cruz de
La Sierra.
Un estudio de Nature Observations and Proyections of Heath Waves
in South América ha incluido a Santa Cruz entre las grandes ciudades analizadas
junto con São Paulo, Lima, Bogotá, Santiago y Buenos Aires.
Y hay un dato regional que da una idea de la magnitud del
problema: el Banco Mundial estima que las muertes relacionadas con el calor
entre adultos mayores en América Latina y el Caribe aumentaron 140% en las
últimas dos décadas, y calcula unas 48.000 muertes prematuras por calor en 2023
solamente entre personas mayores
EUROPA
Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria
(MoMo), España ha alcanzado un nuevo récord, ya que ha superado las 5.000
muertes atribuidas al calor este verano. En Alemania, la agencia de salud
pública, Robert Koch Institute (RKI), informó de 14.000 fallecidos a causa del
calor, entre el 6 de abril y el 9 de agosto, 9.600 de ellos durante la semana
del 22 al 28 de junio.
En España, el MoMo del Instituto de Salud Carlos III apunta
que 5.030 fallecidos pueden atribuirse al calor desde el pasado mayo, la mayor
cifra de muertes relacionadas con el calor de la serie histórica, que comenzó
en enero de 2015, que se sitúa por encima de las 4.789 víctimas mortales
contabilizadas en el verano de 2022. En la Comunitat Valenciana, durante la
semana pasada las muertes atribuibles al calor ascendieron a 96, lo que supone
la segunda semana más letal en lo que va del verano.
España y Alemania monitorean las muertes relacionadas con el
calor en tiempo real, ya que comparan las temperaturas diarias y las tasas de
mortalidad para calcular las muertes atribuibles al calor, el cual suele
agravar afecciones preexistentes, como enfermedades respiratorias o
cardiovasculares que pueden desencadenar en muertes por infarto, derrame
cerebral o insuficiencia renal.
Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y Polonia con
cifras preocupantes
La agencia nacional de salud francesa indicó la semana
pasada una cifra inicial de exceso de muertes por “todas las causas” entre
finales de mayo y el 22 de julio que ascendía a 7.300. Una actualización de los
datos recogidos por más de 500 estaciones meteorológicas en el país registraron
temperaturas superiores a 40°C, colocando al 98% de su población bajo alerta
por la ola de calor.
La agencia de seguridad sanitaria de Reino Unido informó en
julio que sus modelos sugerían que las olas de calor de mayo y junio habían
provocado 2.877 muertes relacionadas con las altas temperaturas en Inglaterra.
Europa registró uno de los meses de junio más calurosos de
su historia
Bélgica y Países Bajos también han registrado muertes
adicionales atribuibles al calor extremo. El primero ha declarado que sus datos
preliminares muestran un aumento de un 39% en la mortalidad entre el 18 y el 29
de junio, lo que equivale a 1.222 muertes adicionales, y el segundo ha
informado de que al menos 900 personas más de lo habitual fallecieron entre el
22 de junio y el 5 de julio.
En Polonia, a partir de un estudio de modelización rápida
citado por la Comisión Europea, se estima que hubo 1.070 decesos más de lo
habitual durante la ola de calor de finales de junio. En Suiza, los datos de la
autoridad sanitaria pública sugieren un exceso de 220 muertes relacionadas con
el calor en esa misma semana. Las primeras cifras procedentes de Luxemburgo,
Grecia, Rumanía, Bulgaria y Dinamarca indican alrededor de 40 muertes
adicionales en cada uno de esos países.
Junio-julio más caluroso en Europa Occidental desde 1979
Los científicos afirman que el calentamiento global
provocado por las actividades humanas influye en que el calor extremo sea más
frecuente e intenso, algo que ya se ha visto reflejado en Europa occidental,
golpeada fuertemente por las altas temperaturas. Esta zona del continente vivió
el bimestre junio-julio más caluroso desde al menos 1979, según el Servicio de
Cambio Climático de Copernicus, lo que ha traído consigo récords históricos de
temperatura en cientos de estaciones meteorológicas.

