Rafael Correa
Correa pide a gobiernos de Latinoamérica respaldar su denuncia de fraude “monumental” en elecciones de Ecuador
El expresidente de Ecuador Rafael Correa (2007-2017) pide a
los gobiernos de América Latina respaldar sus denuncias de fraude en las
elecciones de Ecuador, afirmando que lo que sucedió en ese país, “también puede suceder en cualquier
otra nación de la región, lo que sería muy grave”.
Varios presidentes han expresado dudas sobre los comicios ecuatorianos
en concordancia con los dirigentes de la Revolución Ciudadana, el movimiento político
que lidera Correa, como es el caso del colombiano Gustavo Petro, la mexicana
Claudia Sheinbaum y el venezolano Nicolás Maduro. En todo caso Correa afirma
que la denuncia debe ser respaldada por todos los gobiernos democráticos de la
región, tras indicar que en semanas más el correismo presentará una denuncia
concreta sobre el monumental fraude que habría ocurrido en las elecciones del
13 de abril pasado.
La posibilidad de un fraude fue descartada de plano por la
Unión Europea (UE) y la Organización de Estados Americanos (OEA), las dos
principales misiones internacionales de observación electoral desplegadas en
Ecuador, quienes avalaron los resultados del Consejo Nacional Electoral (CNE) y
certificaron un proceso transparente.
En el escrutinio, Noboa resultó reelegido para el periodo
2025-2029 con un 55,67 % de los votos válidos frente al 44,37 % de González,
una diferencia de más de 11 puntos que no había sido anticipada por ninguna
encuesta ni sondeo a boca de urna.
El correísmo incluso ha lanzado la hipótesis – todavía sin
demostrar – de la supuesta utilización de papeletas impregnadas con una
sustancia química (ácido tánico) para que la tinta de los votos a favor de
González se traspasase de un lado a otro y quedase en el espacio asignado a
Noboa.
América, «todavía está en disputa»
El expresidente ecuatoriano consideró que el «fraude», que
insiste que ha sucedido en Ecuador, es parte de la aparición de posiciones
extremas de derecha en el mundo, con la irrupción de liderazgos como los de
Donald Trump en Estados Unidos, Nayib Bukele en El Salvador y Javier Milei en
Argentina.
Pese a ello, Correa opinó que «América Latina todavía está
en disputa» al recordar que en los años 90 la región estaba prácticamente
dominada por la derecha, lo que comenzó a cambiar con la llegada de Hugo Chávez
a la Presidencia de Venezuela a finales de esa década.
«Hasta hace poco, cuando estaba Alberto Fernández (de
presidente en Argentina), teníamos a las cinco economías más grandes de América
Latina en manos de gobiernos progresistas: Brasil, México, Colombia, Argentina
y Chile. Ganó Milei y ahora tenemos cuatro de las cinco más grandes economías.
Eso no se había dado nunca», comentó Correa.
«¿Quién iba a pensar hace diez años que iba a llegar un
Gobierno de izquierda a Colombia, el país más conservador de la historia? En
Guatemala llegó (Bernardo) Arévalo, otro de los países más conservadores de
toda la región. Entonces, yo creo que América la tiene, está en disputa, hay
que verlo un poco en perspectiva», añadió.
El exgobernante sostuvo que «la democracia debe ser un
instrumento de desarrollo, debe cambiar un sistema, y por eso deben cambiar las
estructuras de poder, pues las élites que siempre nos han dominado y es una
lucha política enorme». «¿Por qué crees tanto odio hacia mí? ¿Por qué crees
tanta persecución? Porque somos un real peligro para su poder», indicó.
El exgobernante sostuvo que «la democracia debe ser un
instrumento de desarrollo, debe cambiar un sistema, y por eso deben cambiar las
estructuras de poder, pues las élites siempre nos han dominado y es una lucha
política enorme». «¿Por qué crees tanto odio hacia mí? ¿Por qué crees tanta
persecución? Porque somos un real peligro para su poder», indicó.
Correa, que se encuentra en Bélgica con calidad de refugiado
frente a una condena de ocho años de cárcel por cohecho y una inhabilitación
política, aseguró que Ecuador ha vivido «una tragedia» desde que el correísmo
perdió el poder en 2017.
«Todo lo que hemos tenido que aguantar ha sido durísimo»,
apuntó el exmandatario, para quien «si esto hubiera pasado por parte de un
Gobierno de izquierda como Venezuela contra sus opositores, sería primera plana
en todas páginas del mundo, pero como es contra nosotros no pasa absolutamente
nada, el dolor humano ha sido muy grande».
Sin embargo, Correa aseguró que la Revolución Ciudadana seguirá
«cumpliendo sus deberes».
«Esto no lo buscamos, pero se presentó, y hay que
enfrentarlo y con alegría. No es la vida que hubiéramos preferido, pero tener
la vida de un burgués satisfecho sería invivible para mí. Ya estaría muerto en
vida. Entonces, ahora es duro, pero seguimos luchando, pero ya también le toca
al pueblo ecuatoriano reaccionar», concluyó.

