Cyrano: cafetería que apuesta por el café de especialidad boliviano

Cyrano Café nace como una marca de café de especialidad boliviana abriéndose paso y destacándose en el mercado paceño como un faro de autenticidad y pasión por las buenas prácticas de consumo de café. Apoyando a los productores bolivianos, pagando un precio justo por cada producto y con la marcada frase “Aquí, el café de especialidad no es un lujo, es una forma de amor propio”, Lesly Conde, propietaria de Café Cyrano, dirige un negocio prometedor.

Ubicada en Casa Goitia, Torres Mall, cada taza evoca el compromiso de una marca que trasciende el simple tueste de granos. Detrás de cada bolsa hay un pacto con el productor boliviano: un modelo de comercio justo que empodera comunidades en alturas desafiantes y a productores que, gracias al enfoque de microlotes y filosofía de pago justo, ofrece al mercado no solo café con calidad de exportación, si no que, a su vez, valora el trabajo y honra el proceso de producción. Ofreciendo precios justos al mercado, el cliente puede consumir o adquirir un café de excelente calidad brindando sostenibilidad a los productores bolivianos. El apoyo no es ocasional, sino un compromiso a largo plazo que se traduce en calidad y apoyo a familias enteras.

La riqueza varietal es otro de los sellos distintivos; siete variedades de cafés que recorren desde el equilibrio de la variedad de planta “Typica” hasta la complejidad achocolatada del “Bourbon”. A este abanico se suma una joya singular: un café de origen proveniente de Sorata. Cada una de estas variedades es seleccionada con rigor y esfuerzo cada día en jornadas de cosecha, sin ningún tipo de añadidura. La excelencia de Cyrano no termina en la finca. El tierno cuidado continúa en el proceso de despulpado, secado y tostado. Los maestros tostadores afinan los perfiles de tueste para resaltar notas aromáticas específicas, y los baristas recrean la experiencia en cada taza, velando por la temperatura, la molienda y el tiempo de extracción.

Este meticuloso recorrido, de la finca a la taza, es una oda al detalle y al amor por el café. El resultado: café orgánico de excelencia con calidad de exportación listo para llegar al hogar o taza del usuario. Tomar Cyrano Café es abrazar una filosofía que honra el origen, valora al productor y celebra la excelencia en todos sus procesos. Para quien busca más que un estímulo matutino, aquí hay un viaje sensorial y una causa que despierta el ánimo: apoyar y dar a conocer el café de especialidad boliviano. Valorar lo nuestro.

Una paradoja: importar café teniendo los mejores cafés del mundo

Bolivia posee una de las geografías más privilegiadas para el cultivo de café de alta calidad. Regiones como Caranavi, los Yungas y parte del trópico cochabambino producen granos que, por sus condiciones climáticas y altitud, alcanzan perfiles sensoriales excepcionales. Sin embargo, esta riqueza agrícola enfrenta una paradoja dolorosa: mientras el café boliviano gana reconocimiento internacional en ferias y competencias, en Bolivia, el café comercial —importado, barato y sin identidad— domina las tazas paceñas. La paradoja es dolorosa: productores bolivianos luchan por sobrevivir, mientras cafeterías y supermercados promueven cafés genéricos, sin origen ni trazabilidad. El consumidor promedio desconoce que detrás de un café de especialidad hay historia, esfuerzo y meticulosidad. La falta de educación cafetera impide que se valore lo nuestro, y eso perpetúa el ciclo de invisibilidad. Para revertir esta tendencia, es fundamental educar al consumidor. Aprender a identificar un café de especialidad es el primer paso para valorar lo nuestro.

A continuación, una guía rápida:

1. Verifique el origen: un café de especialidad siempre indica región, finca y productor.

2. Revise la fecha de tueste: idealmente debe ser reciente, no mayor a 30 días.

3. Observe las notas de cata: frutas, flores, cacao o nueces son comunes en cafés bien procesados

 4. Conozca el tipo de tueste, idealmente tuestes claros (cinnamon roast, tueste americano).

 5. Priorice lo local: elija marcas que trabajen directamente con productores bolivianos. Evite cafés torrados o instantáneos. El café boliviano no necesita competir con lo extranjero para demostrar su calidad. Lo que necesita es ser reconocido, valorado y consumido en casa. La Paz tiene en sus manos la oportunidad de convertirse en una ciudad que no solo bebe café, sino que lo entiende y lo honra. El camino empieza en la consciencia tras la primera decisión.

CEL.75265907