Deglein: “La hoja de coca, poco comprendida, está uniendo a oriente y occidente”

Daniel Deglein presentó el reciente videoclip de su tema “Coca Boliviana (Hoja Sagrada)”, un tema con ritmos andinos que habla de la hoja de coca, la planta milenaria que ayuda a sobrevivir y vivir a los pueblos que la siembran y la consumen, también a los mineros y trabajadores de áreas urbanas que hacen el p’ijcho (masticado de la coca), y hasta los problemas que causa el consumo como cocaína (cuando la coca es procesada en fábricas clandestinas), los circuitos de tráfico, a veces con complicidad de gobiernos, como dice la letra. En el videoclip se entrelazan imágenes de rostros bolivianos, paisajes del altiplano andino, los lugares tropicales y bailes al son de celebración.  

En la producción musical del tema se destacan importantes músicos nacionales e internacionales, como Descemer Bueno.

Comienzos y su carrera musical internacional

De nombre artístico Dany Deglein, nació en la ciudad de La Paz hace 36 años. Por su herencia artística y musical no tardó en mostrar su talento para la música. “Llevo la música en el ADN”, asegura.

A los 13 años  se animó por primera vez a cantar para un público, en un concurso del colegio. Recuerda que se inscribió y participó en él sin contar nada a los miembros de su familia. Solo lo hizo cuando llegó a la final. “Le dije a mi mamá que había llegado a la final del concurso, y ella no me creía porque nunca me había escuchado cantar”.

De los bares al campo boliviano

Dany ganó en esa ocasión y fue el inicio de una carrera musical que se mantiene constante y ha logrado consolidarse. En la secundaria formó bandas con sus amigos, con las que pudo realizar giras por el país. Sin embargo, a los 23 años tomó la decisión de darle una pausa a su carrera musical y al ritmo que llevaba. Se fue al campo, en el departamento de Cochabamba. “Decidí hacer un pare. Me fui a las montañas a poner un complejo turístico llamado El Poncho. No quería ser un cantante de bar, necesitaba esa pausa”.

Ese alto a su ritmo de vida le permitió obtener una nueva perspectiva en su día a día. “Ahí emprendimos un proyecto con más de mil voluntarios de todo el mundo, se creó algo muy mágico. Fue todo un viaje, alejarme de la vida de la ciudad, de la ciudad y del ego”.

Fue precisamente en medio de esa experiencia que Dany conocería un productor australiano que llegó para ejercer como carpintero en el proyecto. “Me dijo que si el artista tiene algo propio, debe compartirlo”. Recuerda esa etapa como un tiempo de creación, pero, aunque sentía que la música se había acabado para él, se animó a editar un disco el 2012, de nombre “Cae el sol”.

“Lo pensaba como algo solo para mí, pero terminó siendo algo muy interesante. Gané premios y pasaban algunas canciones en la tele”.

Fue después de ese punto que Dany pesó en ampliar su carrera al exterior. Tras un paso por Buenos Aires, el 2015 se fue a México para buscar el impulso final a su carrera. Logró “pegar” en ese país, además de Colombia y Cuba.

Uno de sus últimos éxitos es una reedición de la canción “Sabor a chocolate”, de la banda mexicana Elefante. Dany pudo grabar con ellos esta última versión en la que fusionan su estilos y mirada de la música.

Un amigo le dijo a Deglein: “si el artista tiene algo propio, debe compartirlo”

La experimentación con estos ritmos y sonidos, nace en el disco previo, “tengo una canción que se llama ‘Quiero volverte a besar’, que en Bolivia fue número 1. La propuse con una idea de llevarme los Andes al Caribe. Entonces viajamos con los mejores instrumentistas andinos a toda esa zona cubana, e hicimos una fusión, una hermandad digamos, los dos polos distintos del continente, salió algo muy bonito”, relata Deglein.

Una de las inspiraciones de la música de Deglein es su deseo de llevar un mensaje de empoderamiento y alegría a su audiencia. Su canción “Mala” fue influenciada por figuras como Shakira y Karol G, que han abordado la dualidad de las relaciones en sus canciones. “La intención de la canción es llevar empoderamiento y alegría a la persona cuando dice ‘que triste verte así, pero más triste fue lo que me hiciste, mala mujer, ya no tengo nada para darte, que tu esperabas’”, explica. Este tema invita a las personas a liberarse de situaciones tóxicas y abrazar la felicidad.

Entiende que la música va más allá de simplemente sonar bien. Él tiene un mensaje importante que quiere compartir con todos: anima a sentir, a conectar con las emociones, fomenta la catarsis y a expresar lo que uno siente. En un mundo donde a veces nos enfocamos demasiado en cosas materiales y superficiales, el artista recuerda lo esencial de ser auténticos y verdaderos con las emociones. Su música es como un recordatorio de que es posible abrazar las emociones y conectar con otros, en un mundo que a veces se olvida de lo que realmente importa.

Hace unas semanas lanzó por sus redes un mensaje importante acerca de su reciente canción “Coca Boliviana”: “Yo no quiero hacer viral una canción, quiero hacer viral el orgullo de ser bolivianos; busco que nos miremos distinto, con respeto, con empatía, quiero que se haga viral pero el abrazo que tanta falta nos hace. Las conversaciones honestas entre hermanos, que si bien viven realidades distintas, al final de cuentas son hijos de la misma madre, la hoja de coca, esa que muchos no comprenden está uniendo oriente y occidente, campo y ciudad, como si la tierra nos hablará para recordarnos quiénes somos. Bolivia es diversa, es fuerte, es humilde, pero siempre fue profundamente orgullosa, ese orgullo de ser bolivianos es la única salida para levantar a este país, para dejar de pelear y empezar a sanar como hermanos que somos y para que nuestros hijos y nietos puedan decir algún día con el pecho en alto, vengo de una tierra maravillosa llamada Bolivia”.

Fuente:

-www.lostiempos.com, Brisa Mariaca Velasco

-elpais.bo, Jorge Mustaffá Quirós

-Nuestra Tele Internacional (Canal Youtube)