"Doblarse para no romperse": el delicado equilibrio de Delcy Rodríguez en Venezuela (y qué poder tiene frente a Trump)

A pesar de que Delcy Rodríguez -hasta entonces vicepresidenta y ahora presidenta encargada-, pide el regreso de Maduro y Flores, no hay indicios de que eso vaya a suceder. La ex pareja presidencial se encuentra en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, a la espera de juicio acusados de varios delitos, incluido el de narcotráfico, de los cuales se declaran inocentes.

Rodríguez, que era leal a Maduro y parte de su círculo de poder, debe ahora mantener un delicado equilibrio: apelar a la base chavista y seguir con su apoyo a la pareja mediante una retórica antiimperialista y, al mismo tiempo, hacer cambios en la política interna bajo la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, con la amenaza de que podría seguir el mismo destino de Maduro si no cumple.

"Trump ha insinuado que Venezuela es ahora un protectorado estadounidense, por lo que ella sirve a la voluntad del presidente estadounidense", afirma Christopher Sabatini, investigador principal sobre América Latina en el centro de estudios Chatham House.

"También ha sido investigada por la DEA (Administración para el Control de Drogas); no hay una condena, ni una recompensa por su cabeza, ni una acusación formal, pero esa amenaza ha estado presente. La amenaza es: 'Tenemos pruebas sobre ti'".

"El presidente Maduro ya había advertido de un ataque de esta naturaleza debido a la desesperación de la voracidad energética de Estados Unidos", dijo Rodríguez en su primera declaración tras la operación de Estados Unidos.

Poco después, Trump anunció que Caracas había acordado entregar hasta 50 millones de barriles de petróleo y que él administraría el dinero.