Donald Trump
EE.UU. amplía sanciones a Cuba y “confirma su intención genocida“ contra la isla
«El Gobierno de Estados Unidos confirma su intención
genocida contra la nación cubana y despeja toda duda sobre la falsedad de sus
pretextos para agredir a nuestro país», denunció el canciller Bruno Rodríguez.
En un nuevo paso dentro de su histórica política de
hostilidad, el Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves 7 de mayo una
ampliación de las medidas coercitivas unilaterales contra Cuba, apuntando
directamente a pilares estratégicos de su economía.
Bajo el amparo de la reciente Orden Ejecutiva 14404, el
Departamento del Tesoro sancionó al Grupo de Administración Empresarial S.A.
(GAESA), a su directora, y a Moa Nickel S.A., una asociación entre el Gobierno
cubano y la firma canadiense Sherritt International.
Esta arremetida busca paralizar sectores vitales como el
financiero y el minero-metalúrgico, bajo el argumento de supuestamente proteger
la seguridad nacional estadounidense, una retórica recurrente para justificar
la injerencia en los asuntos internos de la isla.
La narrativa de Washington insiste en calificar a la gestión
estatal cubana como un sistema que genera ingresos únicamente para élites,
ignorando deliberadamente el impacto que sus propias sanciones tienen sobre la
población civil.
Al bloquear propiedades, intereses y transacciones
vinculadas a estas entidades, Estados Unidos refuerza un cerco económico que
impide a Cuba acceder a mercados internacionales y recursos básicos.
Parlamento de Cuba denuncia escalada de hostilidad y amenaza
militar de EE.UU.
El canciller la nación caribeña, Bruno Rodríguez, enfatizó
en sus redes sociales que con las medidas adicionales anunciadas este jueves,
«el Gobierno de Estados Unidos confirma su intención genocida contra la nación
cubana y despeja toda duda sobre la falsedad de sus pretextos para agredir a
nuestro país».
“Su actuación descansa en la confianza de que puede imponer
su voluntad al resto de los Gobiernos del mundo, cuyos ciudadanos y empresarios
quedan amenazados ante la coerción ilegítima del Gobierno estadounidense“,
agregó el titular del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Mientras el discurso del Tesoro alega una supuesta
preocupación por el bienestar del pueblo cubano, la realidad de estas acciones
se traduce en un obstáculo directo para la inversión en infraestructura
crítica, como la red eléctrica y el sistema de salud, exacerbando las carencias
que luego el mismo Gobierno estadounidense utiliza para cuestionar la
viabilidad del Estado cubano.
La Administración de Estados Unidos ha expresado que Cuba es
un “Estado fallido“, una tesis que en reiteradas ocasiones ha sido rechazada
por el Gobierno de la mayor de las Antillas, quien insiste en que las
dificultades económicas, la escasez y los problemas de infraestructura que
enfrenta la isla son resultado directo y acumulativo de décadas de sanciones
diseñadas para asfixiar al país.
El objetivo declarado de lograr un supuesto “cambio positivo
de comportamiento“ constituye un mecanismo de presión injerencista, utilizando
la presión económica como arma. Con la advertencia de que habrá nuevas
designaciones en las próximas semanas, Washington reafirma la continuidad de su
estrategia de máxima presión que prioriza la confrontación sobre la diplomacia
y el derecho internacional.
Las medidas coercitivas anunciadas este jueves forman parte
de la Orden Ejecutiva firmada el pasado primero de mayo por el presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, con sanciones dirigidas a más entidades y
personas en Cuba, especialmente en sectores como energía, minería y servicios
financieros.
La mencionada medida apunta además contra cualquier persona
o entidad «extranjera o estadounidense» que opere en sectores vitales para el
ingreso de divisas a la mayor de las Antillas. Esto se sumó a la orden
ejecutiva del pasado 29 de enero, que impuso un bloqueo petrolero que afecta
significativamente la vida cotidiana de una población que resiste a un
prolongado bloqueo imperial, calificado tanto por el pueblo y Gobierno de la
isla, como por diversos ciudadanos y organizaciones en el mundo como genocida.

