El Papa Francisco sufre dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda y su estado sigue siendo reservado
El pontífice, hospitalizado desde hace 18 días por una doble neumonía, experimentó una nueva crisis respiratoria, pero se mantiene consciente y estable
El Vaticano informó este lunes que el papa Francisco, de 88 años, ha sufrido «dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda» mientras continúa su internación en el hospital Gemelli de Roma. A pesar de la gravedad del cuadro, la Santa Sede aseguró que el pontífice permaneció consciente en todo momento.
Según el informe médico, la crisis fue provocada por una acumulación significativa de moco en los bronquios, lo que derivó en un broncoespasmo severo. Ante esta situación, los especialistas realizaron dos broncoscopias para eliminar las secreciones y facilitar la respiración del Santo Padre.
Debido a esta recaída, Francisco retomó la ventilación mecánica no invasiva, y aunque su estado es «estable», el pronóstico sigue siendo «reservado», lo que indica que su evolución es incierta.
Un cuadro clínico complejo y múltiples recaídas
El papa Francisco ingresó en el hospital Gemelli el 14 de febrero debido a una bronquitis, que luego evolucionó en una doble neumonía. Durante su hospitalización, ha atravesado varios episodios críticos, incluyendo una primera recaída el 22 de febrero, cuando sufrió una crisis asmática prolongada y una trombocitopenia (reducción de plaquetas en sangre), lo que requirió una transfusión sanguínea.
Días después, el 28 de febrero, su estado volvió a deteriorarse repentinamente debido a un broncoespasmo, el cual provocó vómitos con inhalación. Aunque los médicos lograron estabilizarlo, su evolución ha seguido siendo incierta.
El papa continúa con fisioterapia respiratoria y oxigenoterapia de alto flujo. El domingo, el Vaticano informó que ya no requería ventilación mecánica no invasiva, aunque sigue en observación.
Preocupaciones sobre su capacidad para seguir en el cargo
La prolongada hospitalización del pontífice ha reavivado el debate sobre su capacidad para seguir liderando la Iglesia católica. Francisco, quien ha descartado en varias ocasiones la posibilidad de renunciar, enfrenta problemas de salud desde hace años. Además de las complicaciones respiratorias actuales, ha sido sometido a cirugías en el colon y el abdomen, y presenta dificultades para caminar.
El derecho canónico no establece procedimientos específicos en caso de que un papa quede incapacitado para gobernar, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del Vaticano en caso de un agravamiento de su estado.
Trabajo desde el hospital y apoyo de los fieles
A pesar de su delicado estado de salud, Francisco continúa desempeñando algunas funciones desde el hospital. Ha aprobado el nombramiento de obispos y autorizado la canonización del venezolano José Gregorio Hernández, conocido como el «médico de los pobres».
El papa ha recibido pocas visitas en el hospital, entre ellas las del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y el arzobispo Edgar Peña Parra, quienes han estado al tanto de su evolución.
Desde su hospitalización, Francisco no ha hecho apariciones públicas ni se han difundido imágenes suyas, lo que contrasta con internaciones previas. Sin embargo, en un mensaje escrito con motivo del Ángelus dominical, agradeció a los fieles de todo el mundo por sus oraciones.
El Vaticano mantiene actualizaciones constantes sobre su estado de salud, con comunicados oficiales dos veces al día. No obstante, sigue sin haber una estimación clara sobre cuándo podría recibir el alta, y algunos especialistas sugieren que podría necesitar entre 10 y 15 días más de internación.

