Marco Antonio Oviedo toma juramento a Jorge Franz García Pino, (regimen Interior Ernesto Justiniano (Sustancias Controladas y Pablo Montaño (Seguridad Ciudadana)
Ernesto Justiniano, autoridad en el gonismo regresa como zar antidrogas del Gobierno de Rodrigo Paz
Ernesto Justiniano Urenda vuelve a tomar parte del Órgano
Ejecutivo como nuevo viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas,
tras ser posesionado la tarde de este martes por el ministro de Gobierno, Marco
Antonio Oviedo.
Justiniano fue zar antidrogas del Gobierno de Gonzalo
Sánchez de Lozada y ahora estará en el cargo que era ocupado por Jaime Mamani
durante la administración de Luis Arce Catacora.
“Vuelvo al servicio público con la serenidad que dan los
años, para construir soluciones realistas, transparentes y sin ideologías en la
lucha contra las drogas. Nuestra patria atraviesa un momento en el que ningún
boliviano con conciencia puede permanecer indiferente”, señaló la autoridad
tras ser posesionada.
Este martes fueron posesionados los viceministros de Régimen
Interior, de Defensa Social y Sustancias Controladas y de Seguridad Ciudadana
Justiniano Urenda nació en 1969 en Santa Cruz, es ingeniero
de profesión. También fue candidato a alcalde diputado durante el periodo
2006-2010.
“Asumo el compromiso de servir con experiencia y solvencia
técnica y moral. Sabemos que la tarea es exigente: enfrentar al narcotráfico,
fortalecer nuestras instituciones y proteger a la sociedad, requiere decisión,
coordinación y coraje”, agregó el viceministro.
Sin mencionar a instituciones como la DEA, la autoridad dijo
que se impulsará una cooperación internacional inteligente basada en el respeto
mutuo y en resultados concretos, subrayando que el narcotráfico no reconoce
fronteras y por eso Bolivia debe estar en el mundo y el mundo en Bolivia.
Respecto a la hoja de coca, el viceministro dijo que esta es
parte de la identidad boliviana, pero su excedente ilegal es un problema que se
debe enfrentar con orden, tecnología y desarrollo alternativo, no con represión
indiscriminada.
“El productor legal (de coca) será nuestro aliado. El
enemigo es el narcotráfico”, concluyó Justiniano tras su posesión.

