Rodrigo Paz se siente acorralado

Gobierno advierte sobre un proceso conspirativo en curso con sectores que intentan generar convulsión política

En Bolivia está en curso un proceso conspirativo contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz que se manifiesta en una serie de protestas que convergen e intentan generar una convulsión política, pese a la predisposición oficial de dialogar sobre la base de la realidad y las posibilidades del Estado, afirmó este miércoles el vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, en su primer contacto con la prensa.

Lo hizo en una conferencia de prensa en la que anticipó que el Gobierno no cederá en el mandato popular recibido a fines de 2025 para la reconstrucción del país, luego de casi dos décadas de gobiernos del ahora fracturado Movimiento Al Socialismo (MAS).

"No hay que olvidarse de que 20 años de gobierno del MAS han dejado raíces profundas dentro del Estado plurinacional y, obviamente, esas raíces no se quieren ir. Y es ahí donde viene nuevamente el conflicto, la inestabilidad que nuevamente empieza a existir", afirmó, luego de explicar que el respaldo popular que recibió Paz Pereira en los últimos comicios nacionales fue para la reconstrucción del Estado, algo en lo que dará paso atrás.

Luego se refirió a los conflictos sociales que se presentan en distintos sectores, dijo que en todos los casos hay apertura al diálogo, aunque también advirtió de un afán conspirativo.

“En lo que sí no estamos de acuerdo es en la generación de convulsión política con intenciones de generar caos y, eventualmente, construir un proceso conspirativo que creemos que, en parte, está en curso. Pero confiamos en que la población boliviana es lo suficientemente madura para entender y discernir”, afirmó.

Esta posición surge en un momento de articulación de protestas que no solo exigen la atención de demandas sectoriales, sino también la renuncia de Paz. Los interculturales y choferes de Caranavi, en los Yungas del norte de La Paz, cumplen el tercer día de bloqueo exigiendo la dimisión del mandatario por no haber atendido, según aseguran, sus demandas.

Mientras tanto, la dirigencia y los afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) se sumaron a una marcha de maestros que avanza desde Calamarca hacia La Paz, exigiendo un incremento salarial y una jubilación con el 100 % del salario. La movilización confluirá en un cabildo convocado por la COB para este viernes, Día del Trabajador, donde se definirán nuevas medidas de presión contra el Gobierno.

Los sectores movilizados cobistas rechazan la respuesta de la administración de Paz a su pliego petitorio, que descartó el incremento salarial debido a la situación económica y al aumento del 20 % ya otorgado en enero para compensar los efectos del retiro de la subvención a los hidrocarburos en la canasta familiar.

Desde Pando también se acerca a La Paz una marcha de campesinos e indígenas que exige la anulación de la ley de reconversión de la pequeña propiedad agraria en mediana. Este sector considera insuficiente la aprobación del Decreto Supremo 5613, que busca garantizar la pequeña propiedad y la dotación de tierras en Beni y Pando.