Influyentes legisladores demócratas de EEUU proponen ley para impedir una guerra contra México
Nueva York. Legisladores demócratas presentaron este
miércoles a la cámara baja un proyecto de ley para impedir una guerra no
autorizada en México.
El diputado Joaquín Castro, el demócrata de mayor rango del
Subcomité sobre el Hemisferio Occidental, junto con sus colegas Sara Jacobs y
Greg Stanton introdujeron la “Ley de No a una guerra no autorizada en México”
cuyo propósito sería prohibir fondos públicos en acciones bélicas no aprobadas
por el Congreso en México.
“Lanzar a Estados Unidos a otra guerra innecesaria - y no autorizada
- en América Latina es una movida desestabilizadora que regresará para azotar a
la nación”, declaró el diputado Castro. Señaló que la gente que representa “no
desea que Estados Unidos gaste miles de millones en otra guerra que arriesga
desestabilizar la región, migración masiva y abusos de derechos humanos”, y
argumentó que es necesario “proteger nuestra relación con un aliado cercano y
evitar desperdiciar dinero de los contribuyentes sobre fuerza militar en
México”.
Afirmó que se decidió impulsar este proyecto de ley después
de que Estados Unidos realizó varios ataques cerca a las costas de México y
porque el presidente, Donald Trump, comentó que “ahora vamos a empezar ataques
terrestres, respecto a los cárteles”, y menciono a México en ese contexto.
“Guerra con Mexico -
autorizada o no - pondría en riesgo a las vidas de estadunidenses y mexicanos y
destruiría la relación de Estados Unidos con nuestro socio comercial más
importante”, declaró la diputada Jacobs. “Bombardear a México no abordará de
manera exitosa la crisis de fentanilo o los problemas representados por los
cárteles…. Tenemos que hacer todo lo posible para evitar lo que seria “un error
catastrófico”.
“Trump está amenazando iniciar un conflicto militar en el
patio trasero de Estados Unidos. Es seguro que la acción militar unilateral
contra México sería un desastre”, agregó el diputado federal Stanton. Aseveró
que “los objetivos de seguridad de Estados Unidos tienen que ser logrados
trabajando con México, no atacándolo….”.
En un Congreso controlado por la mayoría republicana, es
poco probable que prospere esta iniciativa, pero busca provocar un debate
público y registrar oposición a la política bélica de la Casa Blanca.

