La confrontación entre EEUU y Venezuela se da en los medios con parciales verdades sobre gobierno de Maduro
La ofensiva de EEUU sobre las costas de Venezuela se está
dando en las pantallas de los medios de comunicación de América Latina que impulsan un relato que hasta es ofensivo para la propia opinión
pública estadounidense y de otros países del mundo.
Acusan al gobierno de Nicolas Maduro de ser el cabecilla del
Cartel de los Soles sin presentar
pruebas que respalden esa afirmación y con el único afán de debilitar a ese
gobierno que encabeza un proceso emancipador que es referente para toda América
Latina.
En todos los países
canales de TV, periódicos y radios publican la postura de EEUU, pero no dicen nada sobre la
contraparte que es la postura y de Venezuela.
Venezuela está en el centro de estos ataques mediáticos,
conducidos principalmente por los medios de comunicación privados que intentan
imponer una verdadera dictadura –al decir del escritor e historiador venezolano
Luis Britto-, pretendiendo deslegitimar las leyes aprobadas por el gobierno
bolivariano y rechazando las sentencias del Poder Judicial en acto de evidente desacato
a la voluntad popular.
Para conseguirlo, estos medios apelan a la injuria, la
difamación, el vilipendio, la calumnia y la difusión de rumores y noticias
falsas, dirigidas a crear el terror e incertidumbre en la sociedad.
En aras de conseguir estos fines, se dedican grandes sumas
de dinero, en muchos casos procedentes de otros países con grandes intereses en
el desmantelamiento de los procesos sociales que hoy ocurren en el continente.
Solo como ejemplo, la organización estadounidense National
Endowment for Democracy (NED), destinó un millón 611 mil dólares para emprender
acciones desestabilizadoras en Venezuela durante el año 2016.
La NED, según la describió el intelectual y politólogo
francés Thierry Meyssan, “se encarga de la parte legal de las operaciones
ilegales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Esta organización –en opinión de Meyssan-, “sin despertar
sospechas, ha venido creando una extensa red mundial de corrupción, comprando
sindicatos –tanto obreros como patronales– así como partidos políticos de
izquierda y de derecha para que defiendan los intereses de Estados Unidos en vez
de los intereses de sus propios miembros”.
El politólogo argentino Atilio Borón reconoció que la
batalla es tremendamente desigual, porque el 80 por ciento de la audiencia
televisiva y radial mundial, y los principales medios de prensa en el mundo
están en manos de seis grandes conglomerados multimediáticos.
“Tendremos que ver de qué manera implantar algunas tácticas
–aseguró Borón-. En primer lugar, buscar una estrategia defensiva y luego pasar
a una más contraofensiva, pero primero tenemos que defender posiciones, pero en
eso estamos atrasados, no hemos hecho lo suficiente”.

